Celta de Vigo 2-2 Rayo Vallecano: Iago Aspas es de Primera División
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Un doblete del delantero evita la derrota de un conjunto celeste que certifica su permanencia. El de Moaña se proclama ‘Zarra’ de LaLiga.

El Celta de Vigo ha logrado certificar matemáticamente en la última jornada su permanencia en Primera División por séptima temporada consecutiva pese a empatar en Balaídos contra un ya descendido Rayo Vallecano (2-2), que se despide del fútbol de élite repitiendo los mismos errores que le han condenado durante buena parte de la temporada.

El pinchazo del Girona en la penúltima jornada contra el Levante dejó un horizonte favorable para un Celta de Vigo que afrontó el desenlace de LaLiga con la calma y la despreocupación que no ha podido disfrutar durante una tormentosa campaña, marcada por la falta de liderazgo y el bajo rendimiento de determinadas piezas claves, acuciado además por la larga lesión de un Iago Aspas que regresó justo a tiempo para obrar el milagro al que Balaídos se asió con más deseo que certezas. Le ha bastado al conjunto celeste con que ‘El Mago de Moaña’ se echase el equipo a la espalda durante dos meses, un peso del que se responsabilizó y con el que cargó hasta cumplirlo.

Porque el Celta vivirá otro año en la élite del fútbol español gracias al ‘Zarra’ de LaLiga. Luciendo esta distinción por tercer año consecutivo, ganándole la batalla a Borja Iglesias con sus 20 dianas, los de Fran Escribá se despidieron del curso con otra de sus exhibiciones, mostrándose letal en los metros finales. Y es que el Celta fue superior al Rayo Vallecano en todas las facetas de juego, controlando el ritmo y calculando los riesgos a tomar para no desperdiciar la ventaja que tenía en el golaveraje con respecto al Girona.  Los problemas de los vallecanos en la sala de mandos, donde faltaba intensidad y un puntito de velocidad para llegar a tiempo a los balones divididos, no impidieron que se impusieran a la lógica y se marcharan al descanso por delante en el marcador gracias al penalti convertido por Embarba desde los once metros.

Le faltó trama al encuentro durante muchas fases, al que ni siquiera el paso por los vestuarios pudo cambiar. Sin un hilo conductor, el conjunto franjirrojo se limitó a defender la ventaja obtenida. El resultado del Girona en su duelo contra el Alavés ablandó en exceso a los gallegos, bajando los brazos por momento y llevándose el castigo producto de la relajación con un latigazo de Álvaro Medrán que se coló por la escuadra.

Ante el estrepitoso resultado, los celestes tiraron de orgullo en la recta final ante la música de viento que empezó a levantarse por las gradas de Balaídos. En esas se erigió Iago Aspas para evitar la debacle, acertando primero al convertir una pena máxima forzada por unas rigurosas manos de Catena y posteriormente firmando el gol del empate tocando con sutileza un gran centro de Lucas Olaza. El doblete de Moaña impidió que el Rayo Vallecano se despidiese de LaLiga rompiendo una racha negativa lejos de Vallecas, enlazando nueve jornadas sin ganar como visitante desde que cantase victoria en Mendizorroza a finales del mes de enero.

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