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Boca Juniors

Wilmar Barrios, de la nada a la gloria

19:12 ART 22/6/17
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El colombiano tuvo que esperar seis meses para ganarse un lugar, pero no desperdició su chance. Su rol en el equipo y la identificación con el hincha.

Wilmar Barrios jugó apenas 10 partidos como titular a lo largo de la temporada, mientras que en otros ocho lo hizo como suplente, 14 de los cuales fueron en este 2017. Completó 928 minutos en total, es decir que participó apenas del 37% del tiempo neto de juego del conjunto de Guillermo Barros Schelotto. Y, así y todo, se convirtió en una de las piezas fundamentales de este Boca campeón.

El Mellizo mandó al colombiano al campo de juego por primera vez el 29 de octubre de 2016. “Trabajamos para qué tanto él como Sebastián Pérez lleguen a su máxima expresión. Tienen que adaptarse al fútbol argentino”, había explicado el entrenador cuando, allá por septiembre, todavía no habían debutado a pesar de los problemas que presentaba el equipo en esa zona de la cancha. Finalmente, el tiempo le dio la razón: una vez que lo vio en condiciones de hacerse cargo del mediocampo, no volvió a salir.

Wilmar se aferró a su puesto recién en abril, cuando el Xeneize derrotó por 3-1 a Vélez. Una leve lesión de Fernando Gago le abrió el lugar, luego la de Sebastián Pérez lo convirtió en la única variante y, finalmente, la salida de Rodrigo Bentancur a la Selección uruguaya Sub-20 terminó de establecerlo en el once inicial.

Con él, Guillermo resolvió varios problemas que presentaba el planteo, especialmente el retroceso y la faceta defensiva en general. Sus condiciones, mucho más posicionales, le permitieron al entrenador liberar más a Gago y Pablo Pérez para que se asienten en su función de armadores sin tanto compromiso en la marca. Además, solucionó el constante problema a las espaldas de los laterales gracias al timing para el barrido de un costado al otro de la cancha.

A partir de allí, el cariño del hincha fue casi inevitable. La identificación con su forma de jugar y de meter respondió a un deseo público que lleva años sucediéndose en el club y que pocos han podido satisfacer. La actitud por la que tanto se reclama fue la bandera que levantó Barrios para ser ovacionado en apenas tres meses.