Noticias En vivo
River Plate

Pity Martínez a la Selección argentina: la convocatoria que llegó un año tarde

09:35 ART 21/8/18
Huracan River Pity Martinez penal errado 120818
El zurdo, que alterna buenos y malos partidos, fue citado por Scaloni en lo que parece un premio a lo que fue, puede y debe volver a ser.

En abril de 2017 los medios de comunicación, los futbolistas, los hinchas y Marcelo Gallardo hablaban del buen momento de Gonzalo Martínez en River. Ese buen momento que se había hecho desear casi durante dos años en los que el volante, que llegó a Núñez en enero de 2015 a cambio de 40 millones de pesos, no lograba explotar y mucho menos encontrar regularidad: apariciones esporádicas y malas decisiones ponían cada vez más ansiosos a los fanáticos. 

Para colmo, en el medio de esos dos años, el mendocino festejaba un gol en el Monumental llevándose el dedo a la boca como pidiéndoles silencio a los hinchas del Millonario, que le reprochaban que no mostrase el nivel que había desplegado en Huracán. Así, las cosas entre él y la gente se ponían tensas. 

Pero a comienzos del 2017 todo cambió para el Pity, quien a partir de una modificación táctica de Gallardo, que lo puso por derecha, encontraba su mejor forma desde que arribó al club de Núñez. "Aunque siempre intento jugar igual, la variación de posición hizo que se me abriera más la cancha. Por izquierda, si no encaraba para el medio tenía que tirar el centro. Creo que el cambio pasó por ese lado: tengo más opciones para asociarme con mis compañeros, meter una pelota cruzada o pegarle al arco", explicaba en charla con Olé quien en ese entonces era figura determinante para un River que aspiraba a clasificarse a octavos de final de la Copa Libertadores.

Por fin, el zurdo mostraba aquello que había deslumbrado a los dirigentes millonarios: a su calidad técnica, velocidad y desequilibrio individual le sumó sus buenas decisiones para que, asociado con Nacho Fernández, terminen en goles de Driussi y Alario. Pero el gran rendimiento del Pity no fue suficiente para que Edgardo Bauza o Jorge Sampaoli lo tuvieran en cuenta, al menos, para algún amistoso de la Selección argentina.

El 2017 terminó con River campeón de la Copa Argentina (antes fue eliminado en semis de la Libertadores por Lanús) pero con un Pity que volvía a ser irregular, alternando partidos muy buenos con encuentros plagados de malas decisiones. Y el 2018 no comenzó mejor: un desgarro lo dejó afuera cinco partidos en los que, casualmente, el Millonario no logró ganar.

Su retorno fue ante Patronato por la Superliga 2017/18, triunfo que marcó el comienzo de una racha sin derrotas para River, que en el medio se coronó campeón de la Supercopa ante Boca. Sin embargo, el nivel del mediocampista fue de mayor a menor: otra vez la irregularidad, errores conceptuales adentro de la cancha y la poca conexión con los compañeros. Otra vez el Pity que genera más dudas que certezas y la impaciencia de los hinchas.

En ese contexto Lionel Scaloni, técnico interino de la Selección, decide darle al zurdo la oportunidad en la Albiceleste. Oportunidad que parece más un resarcimiento por todos aquellos llamados que no llegaron cuando realmente hizo méritos para ser convocado que un premio a la actualidad del jugador. O quizá un reconocimiento a lo que fue, puede y debe volver a ser.