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Copa del Rey

Juanito: “El aficionado del Betis está deseoso de poder celebrar algo importante”

07:00 ART 7/2/19
Juanito Roeselare
El ex jugador verdiblanco analiza las semifinales ante el Valencia y desgrana a Goal su nueva aventura como entrenador en Bélgica.

ENTREVISTA EXCLUSIVA

Juan Gutiérrez Moreno (Cádiz, 1976) es uno de los miembros destacados de uno de los últimos equipos del Real Betis que logró hacer historia. El central ganó la recordada Copa del Rey de 2005 y su nivel como verdiblanco le valió para formar parte de la Selección Española en la Eurocopa de 2008 en la que se proclamaron campeones de la mano de Luis Aragonés.

A sus 42 años, Juanito mantiene intacta su pasión por el fútbol y sigue persiguiendo su sueño de ser entrenador en un camino que le ha llevado hasta Bélgica. Desde hace unas semanas es entrenador del Roeselare de Segunda División y a miles de kilómetros de Sevilla atiende a Goal para hablar de esta nueva experiencia, de su filosofía como técnico y de los momentos que vive su Betis antes de afrontar una nueva semifinal de la Copa del Rey 14 años después.

¿Cómo va su nueva etapa como entrenador?

“Asumí el reto de salir fuera de España y entrenar a un equipo en Europa, más concretamente el Roeselare de la Segunda División belga. Me apetecía el reto, me estaba preparando para ello, con clases de inglés particulares con una profesora nativa en Sevilla y, a parte de llevar mi equipo juvenil del Betis, por las mañanas estaba entrenando también a chavales extranjeros para prepararme para cuando surgiera una oportunidad como esta y aprovecharla. Me apetecía el reto y, evidentemente, ilusionado y con ganas de seguir creciendo como entrenador y para mí es un paso importante salir fuera de España y buscar nuevos retos”.

¿Qué tal la vida en Bélgica?

“La vida tiene cambios en el sentido de hábitos y horarios pero estamos en Europa, mundo occidental y en un país muy avanzado. La vida no es ni mejor ni peor pero es de alta calidad y la gente vive muy bien. Me encuentro bastante cómodo, lo único un poco extraño son los horarios de comida: comer a las doce, cenar a las cinco y media de la tarde. Choca con el estilo de vida español pero por lo demás creo que estoy en un gran país y disfrutando de las cosas que tiene”.

¿Es muy distinto el fútbol belga al español?

“El fútbol es un poquito diferente. Cuando me encontré aquí al equipo que estoy entrenando y viendo la Liga, todos los equipos juegan mucho en transiciones defensivas y ofensivas, como se diría en Inglaterra es un box to box. Hay muy poco control del juego y una de las cosas que he intentado hacer aquí desde que llegado, desde el minuto uno, es que el equipo tenga ese control del juego, que cuando la transición sea posible y el contraataque te de ventaja se intenta pero que cuando no sea posible es mejor retener el balón, controlar el juego y tener movilidad para hacer un juego más elaborado”.

¿Ha hablado con el seleccionador Roberto Martínez?

“De momento no, me estoy asentando. Seguimos su periplo por aquí por Bélgica y si continuo el año que viene, igual si puedo intentar moverme un poco más para tener un acercamiento hacia una persona que ha sido y está siendo tan influyente como Roberto para el fútbol belga y a nivel general. Me gusta aprender de todo el mundo pero ahora mismo no he visto el momento de acercarme, tengo que darme tiempo en todos los aspectos. Estamos hablando de una figura que es uno de los entrenadores españoles más influyentes en el mundo”.

¿Cómo surgió la posibilidad de ir a Bélgica porque parece que es más fácil para entrenadores jóvenes tener oportunidades fuera?

“Es que somos muchos, hay mucho ex jugador con mi perfil también. En Bélgica sorprende a la gente que me ha entrevistado, me decían que cómo un ex jugador como yo estaba entrenando en Bélgica en la Segunda División. Sorprende un poco en el sentido que ven normal que estuviera entrenando en España sin tener que salir al extranjero. Mi perfil es bueno porque conseguí objetivos como jugador pero en España somos casi 1000 entrenadores buscando equipos y hay sólo 20 equipos en Primera, 20 en Segunda y la Segunda B y en ese sentido hay que buscarse nuevos retos y nuevos objetivos. Cuando salió esta oportunidad me entrevisté, el director deportivo vio que era el perfil idóneo, yo quería aceptar el reto, me ilusionaba, y nos dimos de plazo hasta el final de temporada para ver si a los dos nos gustaba, tanto mi trabajo a él como a mí el club, para ver si habría posibilidad de renovación”.

El fútbol en Bélgica está de moda en Europa, sobre todo por la formación de jugadores jóvenes.

“Tengo un equipo que no es veterano, que es joven. El fútbol belga, más allá  de lo que vemos en las Ligas, exporta muchos jugadores. El 80 ó 90% de los jugadores de la Selección belga juegan en la Premier y después hay otros repartidos por el resto de Europa o Asia. Es un fútbol de mucha calidad, jugadores con calidad en posiciones de ataque y lo que hay que hacer es sacarle el máximo partido a esa calidad para saber leer los partidos. Tienen ese ansía de hacer esas transiciones y hay que buscar aprovechar esa calidad para decidir partidos”.

Lleva apenas unas semanas pero, ¿qué objetivo se marca con el Roeseleare?

“Mi objetivo es el día a día siempre, ir partido a partido. Cuando firmamos me encontré con un equipo que estaba en playoff de descenso. Mi objetivo y el que me ha marcado el club es salvar la temporada e intentar no descender. Con eso, todo lo que sea más pues evidentemente nos va a venir tanto a mí como al club de perlas. No quiero marcarme unos objetivos muy ambiciosos de intentar meternos en el playoff de ascenso. Tenemos que pensar en cada partido, mejorar al equipo. Poco a poco creo que estamos mejorando conceptos que el equipo no tenía presentes. Para mí lo importante es que el equipo vaya creciendo, que sea cada vez más compacto, difícil de ganar y que tengamos más alternativas en ataque. Poco a poco lo estoy consiguiendo hasta el punto de pensar que, si todo sale bien, cumpliremos los objetivos”.

Como entrenador da la impresión que está más cerca de la escuela que vivió en la Selección que de otro tipo de fútbol.

“He sido defensa pero me caracterizo por un fútbol ofensivo. Si hay que poner ejemplos estoy más cerca de los pensamientos de Quique Setién que de los del Cholo Simeone. Tengo mi propio estilo porque no soy tan radical como muchos entrenadores o como el propio Quique de hacer el juego de posesión de tal manera que se arriesgue tanto en defensa o que la posesión sea más importante que la profundidad pero tampoco soy tan defensivo como el Cholo. Sí le doy importancia a la defensa y ese mix puede tirar hacia un juego más ofensivo y de posesión. La clave de todo está un poco en el equilibrio e intento ser un técnico lo más equilibrado posible”.

¿Cómo está viendo desde la distancia lo que está haciendo el Betis en las últimas semanas?

“La verdad es que estoy con ganas de ver el partido del jueves. Es un partido muy importante para los béticos y con esa ilusión de que el Betis se pueda meter en una final e igualar ese logro que obtuvimos en 2005 de ganar la Copa del Rey. Sería muy bonito porque sería ante nuestra afición en el Benito Villamarín y la verdad que estoy ilusionado pero siendo consciente de que el propósito no es fácil”.

¿Cómo ve la semifinal contra el Valencia y que la vuelta sea en Mestalla?

“Depende un poco. En los últimos tiempos parece que tiene más ventaja el que juega la vuelta fuera de casa pero depende del resultado. Si el Betis es capaz de ganar 2-0, luego en Valencia se crea un clima de remontada, todos lo firmaríamos pero ya vimos como al Sevilla se le escapó el otro día la eliminatoria con un 2-0 a favor. Creo que el Valencia ha espabilado un poco, se siente más capacitado para una eliminatoria como esta, viene recuperándose de un inicio bastante malo respecto a las expectativas que se habían creado. El Betis sigue en una línea más regular, con un estilo muy marcado de juego que intentará imponer pero el Valencia viene de jugar en LaLiga contra el Barcelona y creo que hará un planteamiento parecido. El Betis y el Barcelona tienen un juego parecido de posesión de balón y el Valencia intentará robar y salir al contraataque porque saben explotar la velocidad que tienen arriba. Va a ser un duelo de poder a poder, muy bonito y esperemos que caiga la balanza para el Betis”.

Serra Ferrer parece que es sinónimo de éxito en el Betis

“El binomio funciona, no cabe duda. Son tres etapas, dos como entrenador y ahora como director deportivo, donde está funcionando. No ha tenido tanta fortuna en Barcelona o en Mallorca y sin embargo Betis y Serra juntos es sinónimo de éxito. Me alegro porque los que hemos trabajado para él como jugadores sabemos que es una persona seria, disciplinada y el éxito no viene por casualidad, hay un trabajo detrás que le avala”.

¿Le recuerda esta temporada y el equipo con muchos canteranos al de 2005?

“Recuerda salvando las distancias de estilo y de propuesta. Recuerda porque hay ilusión y ganas, el Betis está muy vivo en todas las competiciones. En LaLiga puede mejorar muchísimo, en Europa League le queda un camino por delante y en la Copa tiene las semifinales. Es importante que el aficionado esté ilusionado, el otro día había más de 50.000 personas viendo el partido contra el Atlético y se nota un ambiente de euforia que hay que trasladar al terreno de juego pero que es muy bonito”.

¿Cómo recuerda aquella temporada y sobre todo aquella final en el Calderón?

“Recuerdo la final con mucha alegría. Cuando se gana siempre la hay. Ahora pasaría lo mismo. Hablamos de que son muchos años ya, unos 14 años se cumplirían del título de Copa del Rey y cuando nosotros ganamos aquella Copa hacía casi 30 años del anterior título del 77. El aficionado lo que está es deseoso de poder celebrar algo importante como son los títulos, que en la historia del Betis no ha habido muchos y el aficionado va buscando eso y, sobre todo, cuando el Sevilla sí ha conseguido muchísimos títulos en la última década. Nosotros tenemos esa espinita clavada de intentar darnos esa alegría para nuestro lado en una ciudad como Sevilla que tiene dos magníficas aficiones”.

Es muy amigo de Joaquín, ¿cuál es la clave para que siga a este nivel casi con 38 años?

“La clave es que es muy bueno, es que es el mejor de nuestra generación. No hay otra. No es cuestión de que se cuide más o menos, eso no es relevante. Al final los jugadores que llegan a ser veteranos no son los que físicamente son mejores, son los que son más buenos. Es un jugador que demuestra la calidad en el campo. Físicamente ha perdido velocidad y cosas en la que destacaba cuando era joven. El entrenador le beneficia mucho, el estilo de juego que tiene porque lo que consigue es que pueda jugar. Joaquín se hubiese retirado hace dos o tres años si no hubiese venido Quique Setién porque, con el estilo que teníamos con Merino, Poyet o incluso con Víctor Sánchez del Amo, Joaquín sufría y ahora mismo Joaquín disfruta en el campo, esa es la diferencia”.

Hablando de una hipotética final, ¿al estilo del Betis le vendría mejor el Real Madrid o el Barcelona?

“Eso ya es mucho pensar, primero hay que pasar ante el Valencia que no es una tarea fácil. Si se diera el caso creo que es irrelevante. Madrid y Barcelona son equipos muy complicados. El Madrid en una semifinal o en unos cuartos es más fácil de eliminar porque es un equipo campeón, acostumbrado a jugar finales. Pienso que el Barcelona es más equipo que el Madrid pero, en una final, el Madrid es el equipo más preparado del mundo, no suele perder finales, lo lleva en el escudo y en el gen y sería más complicado en una final. A doble partido sería más complicado el Barcelona pero a mí me da mucho miedo ese gen ganador que tiene el Madrid y que no tiene ningún equipo en el mundo”.

Por último, la final se disputa en el Villamarín, ¿le parece una aliciente o una presión añadida para el Betis?

“Es un aliciente. La presión es la que uno se pueda generar en sí mismo. Saber que te metes en una final, que sería contra Madrid o Barcelona, los dos mejores equipos del mundo, y que sea la final en el Villamarín lo veo como un aliciente. La gente entendería que un partido no se ganara ante equipos monstruosos como el Madrid o el Barcelona. En ese sentido creo que es un aliciente”.