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Boca Juniors

Guillermo cumplió su promesa, diez años después

09:20 ART 21/6/17
Guillermo Barros Schelotto Boca Talleres Primera Division Fecha 17
Mientras se retiraba, en 2007, prometió que iba a volver. Regresó en 2016 y en 2017 levantó su primer título como entrenador en el Xeneize.

Es el 15 de abril de 2007 y Boca está por jugar el Superclásico. Falta un rato para que empiece el partido, pero La Bombonera, en donde no entra ni un alfiler, explota cuando ve salir a Guillermo Barros Schelotto al campo de juego. Tiene un jean y la camiseta con el 7 en la espalda. Recibe un reloj, una plaqueta y entonces agarra el micrófono y le deja un mensaje a los hinchas: “Sé que no me van a olvidar. Yo sé que no me voy a olvidar de ustedes. Ya siento nostalgia, pero no tengo dudas de que voy a volver”.

Nueve años tuvieron que esperar las dos partes para reencontrarse. Fueron cuatro más de carrera -se retiró en 2011 en Gimnasia- y otros cuatro como entrenador, antes de desembarcar de nuevo en el Xeneize. Cuando regresó, no era solo un ex que buscaba una chance, sino que ya se había convertido en el técnico elegido casi de manera unánime tanto por hinchas como dirigentes para devolver al club una identidad que se había perdido en la última etapa.

Tardó 13 meses en dársela, a pesar de algunos momentos en los que le costó imponer su juego más que en otros. La certeza de ser un equipo ofensivo, cuyos laterales pasan constantemente al ataque y con un mediocampo con más pie que marca fueron las dos bases sobre las que se asentó para mantener la cima del campeonato durante 16 fechas seguidas, ser el más goleador, el que más partidos ganó y el que menos perdió.

Su mano, además, no pasó inadvertida: bancó a Benedetto cuando se lesionó a pesar del gran momento de Bou, movió a la defensa cuando lo necesitó, definió a Wilmar Barrios como volante central y hasta por momentos hizo pasar desapercibida la ausencia de Carlos Tevez.

Una década tuvo que esperar Boca para volver a ver a uno de sus máximos ídolos levantar otro título. Uno que lo deja a con 17 estrellas en total, a dos de Sebastián Battaglia, el máximo ganador de la historia. Y ahora que tiene al DT por el que tanto esperó, no lo dejará irse.