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Boca Juniors

El día que Alario confesó que era de Boca con una clase de profesionalismo

09:36 ART 25/8/17
Lucas Alario River Plate entrenamiento 17072017
En el 2015, el ahora delantero de River admitió en una entrevista radial que era del Xeneize. Su justificación, perfecta.

Quizás no haya muchos jugadores que puedan argumentar de la forma en la que lo hizo él. Es probable que la tenga bastante más clara que el promedio. Seguramente le sobran ideas y pensamientos como para largarse. A mediados del 2015, cuando Lucas Alario era un prometedor delantero de Colón, no tuvo problemas en admitir en una entrevista radial que era hincha de Boca. Cuando los periodistas le preguntaron si jugaría en River, resolvió tan bien como cuando define ante un arquero:

"En River jugaría, es mi trabajo cómo que no. Uno es hincha de chiquito de cada club, pero a la hora que se metió en esta profesión tiene que seguir trabajando como profesional porque esto me está dando de comer", dijo en una entrevista a La Red.

Antes, Alario, que en ese momento era buscado por Independiente y Boca, comentó: "Siempre uno trata de buscar lo mejor. Depende cómo se dé, de las posibilidades que tenga de jugar o no. Pero yo soy hincha de Boca y capaz que alguna inclinación por Boca tendría".

Es posible que el video de Cristian Pavón que circuló en las últimas horas, en el que confiesa -en una entrevista de hace varios años- que es de "River y Talleres" genere cierto tipo de cargadas y bromas entre los hinchas. Pero lo cierto es que las palabras de Alario (que admitió que era hincha de Boca porque sabía cómo justificar desde el lado de la lógica y lo evidente) se trasladan a las acciones de Pavón. 

En un mundo ultra profesional, no tiene nada de importancia de qué equipo son los jugadores. Se trata de profesionales que juegan sin remordimientos y no dudan ante diferentes situaciones que se puedan dar en un partido.

Alario explicó el concepto con espontaneidad y claridad. Pavón lo demuestra cada vez que sale a jugar con la camiseta de Boca (de hecho, los dos delanteros marcaron en contra de sus equipos de la infancia y festejaron el gol como cualquier otro). 

No hay espacio para lo sentimental en el fútbol de hoy. Sólo se trata de oportunidades, algo de suerte y destino. El resto, como dijo Alario: es lo que les da de comer.