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El Barcelona vivió en Atenas su mayor tragedia europea

08:11 ART 31/10/17
Milan Barcelona 1994
El Milan de Capello venció en 1994 con contundencia, 4-0, al equipo dirigido por Cruyff.

EL DATO HISTÓRICO


El Barcelona regresa a Grecia, concretamente a Atenas. Ciudad milenaria donde vivió una de las mayores tragedias deportivas, la que supuso el 18 de mayo de 1994 el principio del fin a uno de los mejores equipos de la historia: el ‘Dream Team’ cincelado con mimo por Johan Cruyff.

¿Qué tiene el Barcelona que no ha alcanzado el Real Madrid?

Milan y Barcelona disputaron la final de la Champions League 1993-94 después de haber eliminado a Monaco y Porto respectivamente en semifinales. La cita continental suponía medir a dos de los mejores equipos de la década, cada uno con su propio estilo, más bien opuesto, y con desiguales trayectorias; la milanista todavía en tendencia creciente y la culé con un ritmo bajista y sonoro desplome final.

Se llamó ‘Dream Team’ a la etapa vivida en el Barcelona entre 1988 y 1996 bajo la dirección de Cruyff, quien contagió a sus pupilos el amor por el buen fútbol, con un juego tremendamente ofensivo y un espíritu más optimista. El técnico holandés fue poco a poco recopilando las piezas que necesitaba para diseñar un equipo ganador que levantaba por primera vez la Copa de Europa en 1992 y recuperaba en un lustro el trono del fútbol español en detrimento del Real Madrid.

Los futbolistas que formaron aquel ‘Dream Team’ fueron Zubizarreta, Bakero, Begiristain, Laudrup, Koeman, Stoichkov, Romario, Eusebio, Nadal, Guardiola, Amor, Juan Carlos, Ferrer, Nando, Julio Salinas, Serna, Alexanco y Goikoetxea.

Aquel proyecto empezaría a perder su crédito en la dura derrota en Atenas ante el Milan de Capello donde los barcelonistas desembarcaron confiados, etiquetados como favoritos y recientes vencedores de la liga, también los italianos aparecían como campeones en tierras helenas, pero con el disfraz de cordero enfundado. Pese a todos estos preliminares, los ‘rossoneri’ lograron su quinta orejona de forma inesperadamente cómoda, con un doloroso 4-0 para la parroquia azulgrana por mediación de un doblete de Massaro y las dianas de Savisevic y Desailly.

Se trataba de un duelo de colosos, porque aquel Milan contaba con grandes jugadores italianos como Baresi, Costacurta, ambos ausentes en la final, además de Panucci, Tassotti, Maldini, Albertini, Donadoni y el propio Massaro, además de tener una tripleta foránea formada por Desailly, Boban, y Savisevic, relavando con éxito a los Rijkaard, Van Basten y Gullit.  

El tiempo, el balón, la estrategia –en especial la asfixiante presión– y los goles fueron milanistas, en una noche para olvidar del Barcelona, en el principio del fin del ‘Dream Team’ de Cruyff. Una tragedia griega escrita en el estadio olímpico de Atenas. La misma ciudad a la que esta noche regresa el Barça para jugar ante Olympiacos y que dentro de dos días visitará el Milan para enfrentarse al AEK en el propio estadio en el que se celebró esta final. Una curiosa coincidencia que parece perpretada por los propios Dioses del Olimpo.