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Lionel Messi

¿Dónde estaban los compañeros de Messi cuando ganó su primer Balón de Oro?

18:33 ART 1/12/17
Lionel Messi Barcelona Ballon D'or
En 2009 la mayoría eran chavales que apenas soñaban con ser profesionales; hoy juegan al lado del mejor de los mejores.


LA INTRAHISTORIA

Hoy es una fecha especial para Leo Messi y, por ende, para todo el barcelonismo. Hoy se cumplen ocho años del primer Balón de Oro que ganó el rosarino. Sucedió a Cristiano Ronaldo, que venía de ganarlo tras una estratosférica campaña con el Manchester United que ganó el triplete en 2008. Desde entonces no ha habido más ganadores que ellos y a pesar de que el portugués sea el gran favorito al galardón de este año, a día de hoy, es Messi quien lo ha ganado más veces, con un total de cinco.

En estos ocho años el panorama futbolístico ha cambiado mucho pero, en esencia, sigue bajo el dominio de estos dos fueras de serie. Messi llevaba apenas tres años como miembro del primer equipo y se consagró como el mejor de los mejores después de su primera temporada luciendo el 'diez' que heredó de Ronaldinho. Los jugadores que hoy le acompañan podrán decir que jugaron con él. Así estaban cuando Messi ganó el primero de sus cinco Balones de Oro. 

Ernesto Valverde ya era entrenador y vivía su primera -y única- temporada en el Villarreal. "No recuerdo en detalle ese día" afirmó antes de medirse al Celta, disfrutando ya del "placer de entrenarle a diario", tal y como recordaba recientemente.

Pero muchos eran chavales que ni se planteaban acompañar a Messi en las filas del Barcelona. Es el caso de Ousmane Dembélé, el benjamín del equipo, que contaba doce primaveras cuando vio a Messi suceder a Ronaldo. Gerard Deulofeu y Denis Suárez tenían quince años. El catalán despuntaba en el Cadete A y se le señalaba como heredero espiritual del rosarino mientras que el gallego hacía lo propio en las categorías inferiores del Celta. Rafinha Alcántara, un año mayor, ya había alcanzado el Juvenil A.

Fuera de la Liga, Lucas Digne y Samuel Umtiti ya se conocían. Tenían dieciséis años y se disputaban ser titulares en las categorías inferiores de la selección francesa, Digne como miembro del juvenil del Lille y Umtiti como jugador en esta misma categoría del Olympique Lyonnais desde el que acabaría dando el salto al Camp Nou. A Nélson Semedo todavía le quedaba mucho camino por recorrer aquel año, cuando contaba dieciséis y jugaba en las categorías inferiores del Sintrense portugués, mientras que su compatriota André Gomes vivió un paso crucial en su carrera al cambiar aquel mismo 2009 el Porto por el Boavista, desde el que daría el salto al Benfica antes de llegar a la Liga española. 

Marc-André Ter Stegen y Sergi Roberto tenían diecisiete años y jugaban en el filial del Borussia Mönchengladbach y el Barcelona respectivamente. En apenas pocos años se convertirían en los dos pilares fundamentales del equipo de Messi que son hoy en día. De hecho, por aquel entonces tampoco Jordi Alba y Aleix Vidal tenían garantizado su sitio en la élite del fútbol mundial. El primero jugaba en el filial del Valencia y el segundo acababa de abandonar el Espanyol B para probar fortuna en el Panthrakikos griego. Tampoco Jasper Cillessen había llegado al Ajax, siendo entonces miembro del filial del NEC holandés.

De hecho, solo nueve de los actuales compañeros de Messi eran ya profesionales de élite aquel lejano 1 de diciembre de 2009. Sergio Busquets acababa de firmar su primer contrato de élite y Gerard Piqué apenas cumplía su primera temporada en el primer equipo del Barcelona tras regresar el mismo verano en el que Messi vistió el 'diez' por primera vez en su vida. Andrés Iniesta ya era Andrés Iniesta después de la meteórica progresión desmostada siendo un adolescente a las órdenes de Louis Van Gaal, Radomir Antic y Frank Rijkaard.

Ivan Rakitic acababa de fichar por el Schalke 04 alemán y Paulinho Bezerra vivía a caballo entre el Audax y el Bragantino brasileños. Solo los más veteranos habían dado el salto. Thomas Vermaelen acababa de abandonar el Ajax para recalar en el Arsenal y el cuadro holandés acababa de incorporar al jovencísimo Luis Suárez desde el Groningen. Arda Turan, por su parte, acababa de ingresar en el Galatasaray en el que pegaría el salto de calidad que le llevaría al Atlético. 

De todos ellos, solo Iniesta, Piqué y Busquets podían soñar con un futuro al lado de Messi. Probablemente ninguno pensó que iban a acompañar al mejor de todos los tiempos, al jugador que ha ejercido durante casi una década como factor diferencial de la época más gloriosa de un Barcelona que ya cuenta 118 años de historia.