Del campo a la ciudad, la pasión por el fútbol de Hurtado

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Los Tiempos
El árbitro boliviano comenzó a dirigir en su humilde poblado antes de dar el salto grande a la División Profesional. Un infarto acabó con sus sueños.

Nacido en suelo cruceño pero criado en la tierra cochabambina, Víctor Hugo Hurtado vio cumplirse parte de sus sueños cuando dirigió su primer partido profesional en la Liga, poco a poco fue conociendo toda Bolivia y se abrían más puertas, pero una mala jugada de la vida le truncó los sueños que le faltaban por cumplir y la tarde del domingo se fue de este mundo.

Hurtado contó hace unos días parte de su vida en el programa de Radio Urbana, de Cochabamba, fue su última entrevista en la que dijo lo que le costó para llegar a primera división y los sueños que tenía.

El árbitro boliviano dijo que nació en Santa Cruz hace 34 años atrás, pero se crio toda su vida en Cochabamba, propiamente en la localidad del Trópico. “Represento en el arbitraje a Cochabamba. Soy cruceño nacido en Yapacaní provincia Ichilo. Criado hasta mis 15 años en el campo, vengo del campo de familia humilde. Mi papá vive en Cochabamba, mi mamá falleció cuando tenía 4 años”, dijo Hurtado.

Amante del fútbol desde niño, fue jugador de campo en su juventud hasta que a sus 18 años vio truncada sus ilusiones de ser profesional por una lesión que sufrió en un partido.

Tras dejar la práctica de fútbol, Hurtado fue sugerido como árbitro para los partidos, conocía bien las reglas y poco a poco fue haciéndose conocido. En esas épocas sólo ganaba 100 bolivianos por semana en su trabajo, cuando comenzó como árbitro vio que ese mismo monto lo podía hacer en un día y eso lo motivó más a seguir.

El tiempo pasó, Hurtado tomó cursos para ser árbitro. En 2015 dirigió sus primeros partidos a nivel profesional en la Liga tras estar varios años en la Asociación de Cochabamba. En 2017 logró la insignia de la FIFA por lo que fue elegido para dirigir partidos de la Copa Libertadores.

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“Fui internacional el 2017. Me tocó ser el cuarto árbitro en dos ocasiones. Estuve en el Deportes Iquique con Guaraní en Calama y estuve en el Atanasio Girardot en el Atlético Nacional con el Barcelona de Ecuador. En la gestión que fui internacional hubo muchos comentarios. Incluso dijeron que yo pagué hasta $10.000 para comprar mi insignia FIFA. Yo siempre tuve la conciencia limpia de haber llegado donde estoy con esfuerzo”, dijo hace unos días el juez boliviano.

Las ganas de crecer en el fútbol seguían en Hurtado. Sus amigos dijeron que una de sus metas de este año era ser otra vez internacional, volver a dirigir partidos en el exterior y por ahí llegar a un Mundial, una meta que todo deportista tiene.

Pero sus sueños se truncaron aquella fatídica tarde de domingo en El Alto cuando a los tres minutos cayó al suelo y no pudo levantarse más.

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