Broche para el Centenario o desilusión: las claves del Valencia para la final de Copa

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La última victoria del Valencia ante el Barça en Copa fue en el 2008

La gran fiesta del fútbol español se vivirá esta noche en Sevilla. Sobre el césped del Benito Villamarín, FC Barcelona y Valencia CF medirán fuerzas en un partido que tiene varias claves y asuntos pendientes. Repasamos en Goal algunos de los puntos primordiales que van a marcar una final que puede ser histórica. A nadie escapa que el Valencia CF ha vivido una temporada convulsa, yendo de menos a más, donde el equipo de Marcelino se ha plantado en la final después de quedarse a un paso de la final de la Europa League y de conseguir su gran objetivo, jugar la próxima edición de la Champions. Estas son las  cinco claves chés de cara a a la final de Copa:

Del notable al sobresaliente. Ganar un título sería poner un broche de oro para el club, que festejaría la temporada de su Cententario con una Copa del Rey que sabría a gloria. Toda vez que la entidad ya ha conseguido el pasaporte para disputar la próxima edición de la Liga de Campeones, el Valencia tiene menos presión que el Barcelona para este partido. Si se pierde la final, sería una decepción después de haber tenido el título a tiro, pero en caso de ganarlo, Valencia viviría una gran y merecida fiesta. El club lleva más de una década sin tocar metal y ahora es una oportunidad única para dar una gran alegría a sus aficionados. 

Hambre de gloria. Gran parte del vestuario del Valencia está convencido de que esta Copa puede ser el comienzo de una época de éxitos en Mestalla. El equipo ha sabido sufrir, se ha metido en Champions y ahora tiene la recompensa al alcance de la mano. Parejo, Neto, Gayá, Soler y compañía han interiorizado las posibilidades del equipo, han alcanzado un gran nivel de competitividad y aspiran a asestarle un golpe letal al Barcelona. En el factor anímico, sin duda, el Valencia llega mejor. Tiene hambre de títulos, busca la gloria en el año de su Centenario y es consciente de que en una final, el que pega primero, pega dos veces. 

El factor Marcelino. Vivió un momento delicado esta temporada, donde algunas voces críticas exigían que abandonase el cargo, pero Mateu Alemany confío en el asturiano, el vestuario le respaldó en privado y en público y Marcelino siguió liderando el proyecto. Meses después, el asturiano ha completado una buena temporada y ahora, por fin, aspira a conseguir su consagración definitiva en los banquillos con un título. Gane o pierda, los resultados de estas dos últimas campañas confirman que el Valencia no se equivocó fichando al asturiano. El equipo tiene un estilo reconocible y cumple sus objetivos para crecer.

El triunfo de la estabilidad. Pase lo que pase en la final, el club sigue demostrando que tiene un proyecto serio, fiable y que, por ahora, está dando sus frutos. Desde que Peter Lim confío la gestión a Mateu Alemany, el club ha virado de la inestabilidad a la estabilidad. Hay gestión, hay equipo y sobre todo, hay comunión entre la grada y los jugadores. Todos reman en una misma dirección y poco a poco, a pesar del mal comienzo de temporada, el Valencia está cogiendo velocidad de crucero. Son dos años seguidos entrando en Champions y ahora, en caso de ganar un título, las posibilidades de crecimiento del club se multiplicarían. 

Singapur anhela su primer título. Si el Valencia consiguiese ganar esta final de Copa del Rey, sería el primer título ché en la "era Peter Lim". El empresario de Singapur llegó en un momento crítico para la entidad, compró el 70% de las acciones valencianistas y apostó por un nuevo proyecto. Después de muchos bandazos y de cometer demasiados errores, el club por fin parece haber encontrado el camino de la estabilidad con Alemany y con Marcelino. Peter Lim quiere su primer título. Y quiere que sea la piedra angular de la segunda fase de un proyecto ambicioso que busca colocar al Valencia entre la elite europea. 

 

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