Boca, a armar de nuevo

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@BocaJrsOficial
Primero fue Tevez. Después, Gago. Ahora, sin Benedetto, Guillermo tendrá que reinventar al Xeneize una vez más.

Hay una premisa bajo la cual se rige Guillermo Barros Schelotto: la ausencia de un jugador no puede modificar la idea de juego. Sucedió cuando se fue Carlos Tevez y cuando se lesionó Fernando Gago. “Lo tiene que reemplazar el equipo”, dijo en ambas ocasiones el entrenador. Para el caso de Darío Benedetto, aunque diferente, esa declaración también podría aplicar. Con la ruptura de ligamentos cruzados que sufrió ante Racing, Boca perderá en los próximos seis meses a su goleador, pero sí de algo sabe el DT es de reinvenciones.

Son 35 goles los que se fueron en la camilla con el Pipa y, a tres fechas del final, quien tendrá la responsabilidad de mantener la vara en alto será Walter Bou. No le resultará una tarea extraña: debió sustituirlo a fines de 2016 -también por una lesión en la rodilla- y le convirtió a Racing, River y San Lorenzo. Por aquellos meses se produjo, de hecho, la primera refundación del equipo, que finalmente sería campeón, con la vuelta a las canchas de Pintita. Con él entre los once, el Xeneize dio un salto de calidad y agarró la punta del campeonato para ya no volver a soltarla.

Sin embargo, cuando parecía que el Mellizo empezaba a gestar ese once de memoria, a Carlitos le llegó una irrechazable oferta del fútbol chino y, otra vez, tuvo que barajar y dar de nuevo. “Es irreemplazable, vamos a tener que hacerlo entre todos”, analizó Guille. Apenas tocó el esquema para que Pavón y Centurión conformen junto al ‘9’ -el máximo anotador del certamen- un tridente sumamente efectivo que condujo al club directo al título siendo los más goleadores de la temporada.

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La novela de Centu terminó con el heredero de la ‘10’ en Genoa y la camiseta pasó a la espalda de Edwin Cardona. La Superliga arrancó con la esencia del torneo anterior pero con destellos de un nivel superador, hasta que Gago se rompió la rodilla junto a la Selección argentina y, por segunda vez en el año, tocó replantear la formación. “Lo supliremos con lo que tenemos”, aseguró. Entró Nández y, aunque algo resentido, el puntero siguió ganando: fueron tres triunfos más ante Patronato, Belgrano y River hasta que Racing le cortó la racha.

Ahora, será el turno de suceder al futbolista más determinante del último año para cerrar el 2017 en lo más alto. Nadie tiene los goles del Pipa, pero alguien tendrá que hacerlos. Una vez más, tendrá que responder el equipo. Hasta ahora, no defraudó.

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