Guido Carrillo, dos goles y la emoción del adiós

Bajo una ovación de los hinchas de Estudiantes, el delantero afirmó que juega sus últimos minutos en el club. Un delantero que pide y merece un destino grande.

"Guido no se va, Guido no se va". Cada uno de los hinchas de Estudiantes que viajaron a Sarandí a ver la sufrida victoria del equipo de Gabriel Milito, ante Deportivo Santamarina por la Copa Argentina, se vuelve con la garganta y las manos rojas de ovacionar y aplaudir a Guido Carrillo, el héroe de la noche con dos goles sacados del manual del 9 de área.

Sus lágrimas después del cabezazo que significó el 2-1 en tiempo recuperado tenían una razón, luego explicada por él: pudieron ser sus últimos gritos de cara al público Pincha, que jugará de visitante este fin de semana. Y una vez que se abra el mercado de pases en Europa, su nombre aparecerá con fuerza y seguramente al más alto nivel.

El atacante oriundo de Magdalena tiene absolutamente todo para triunfar: velocidad, potencia, definición, cabezazo, oportunismo. Y solo 24 años. Y 41 goles, siete de ellos en la última edición de la Copa Libertadores. Un potencial enorme que, con absoluto respeto, no merece desembarcar en el fútbol griego, donde podría perderse. Merece Italia, España y hasta Inglaterra.

Inter de Milan lo tiene apuntado hace bastante y la negociación por el pase de Álvaro Pereira puede ser la llave. Porque Juan Sebastián Verón ya avisó que por menos de 10 millones de euros no atiende el teléfono. Para el club será un enorme ingreso, aunque una inconmensurable pérdida. El pibe humilde, que evita los escándalos y responde con goles, tuvo su noche de despedida. Como merece, con el festejo propio y la ovación de quienes lo miman desde su debut.