Historia de la Copa América (1999): los campeones de una era

Brasil ganó la edición de 1999 y fue un título más de una generación imparable.

En Ciudad del Este, desde una de las plateas, un grupo de gente empezó a gritar: "Ro nal do, Ga u cho". Los menos despabilados pensaban en Ronaldo, El Fenómeno, que estaba dentro de la cancha, que ya era un mago que había conquistado todo Cataluña, era una máquina de crear fantasías, pero los gritos no eran para él. Adentro de la cancha, Brasil, el equipo de Vanderlei Luxemburgo, jugaba contra Argentina, era cuartos de final, en un cruce de clásicos de las Américas que amaneció temprano, y la rompía, pero desde el público se pedía más y más.

¿Más? ¿Cuánto más? Dentro de la cancha, de principio a fin de esta Copa América de 1999, aquel equipo daba todo lo que podía dar desde su jerarquía. La sociedad Ronaldo-Rivaldo, que había ganado la Copa América 1997, que había sido subcampeón en el Mundial de 1998 en Francia, que ganaría el Mundial 2002, era más que un lujo, pero desde las plateas les pedían más y más. ¿Qué pedían? A otra leyenda más de la pelota brasileña: a un joven enganche del Gremio de Porto Alegre que terminaría jugando ese Mundial de 2002 y que unos años después sería el rey de este mundo: Ronaldinho.

Brasil, el mejor equipo de la era, jugaba en la Copa América de Paraguay generando una alegría tremenda. Su rendimiento era tremendo: en la primera ronda, vencía 7-0 a Venezuela, 2-1 a México y 1-0 a Chile; en la segunda ronda, 2-1 contra Argentina (que llevó un combinado de fútbol local, con Martín Palermo como centrodelantero, quien rompió el récord Guiness errando tres penales en el mismo partido); en semifinal, 2-0 contra México; y en la final, 3-0 a Uruguay. Rendimiento perfecto: 6 partidos jugados, 6 partidos ganados, 17 goles a favor y apenas 2 goles en contra.

El tridente ofensivo de aquel brillante equipo tenía a Rivaldo en un momento brillante, a Ronaldo más goleador que nunca y a Márcio Amoroso distribuyendo talento para todos los costados. Simplemente entre ellos lograron hacer 14 goles (Rivaldo y Ronaldo, 5; Amoroso, 4). A aquel equipo se le sumaban: Flávio Conceição, Dida, Cafú y Roberto Carlos. Y, claro, Ronaldinho, que recién daba sus primeros pasos.