"Nuestro objetivo es volver a la Libertadores y por eso apuntamos a ganarla". Juan Mercier fue claro en el mensaje cuando fue consultado por la Copa Argentina, competencia que tiene a San Lorenzo como uno de los equipos que pasaron a cuartos de final, con un cuadro por demás favorable.
El volante sabe que, en caso de levantar este trofeo, el Ciclón estará clasificando al certamen sudamericano que es el sueño de todo Boedo, sabiendo que se negó en varias ocasiones y que no la disputa desde el año 2009, cuando quedó rápidamente eliminado en primera fase.
El equipo que dirige Juan Antonio Pizzi tiene el cuadro abierto para llegar hasta la final y recién ahí cruzarse con un rival de Primera División: debe enfrentar a Gimnasia de Concepción del Uruguay en cuartos de final y, de darse la lógica y avanzar, su rival saldrá del vencedor del choque entre Talleres y Estudiantes de Buenos Aires.
El Cuervo sueña con tener en sus vitrinas la Copa Libertadores, tras haberse consagrado a nivel internacional en la Mercosur y la Sudamericana. Once veces participó y en dos ocasiones (1960 y 1988) llegó a las semifinales, pero no pudo con Peñarol y Newell's respectivamente. Su penúltima vez es recordada por la histórica eliminación a River en el Monumental, pero luego quedó afuera por penales ante Liga de Quito.