El histórico goleador chileno que fue salvado por Pablo Neruda

Paco Molina pudo salir en barco de la España de la Guerra Civil hacia Chile gracias al poeta, que era cónsul en Francia.

La historia de Francisco Molina Simón es impresionante. Goleador de la Copa América que se disputó en Perú en 1953 con siete anotaciones y uno de los máximos ídolos del Atlético de Madrid, a sus 85 años su vida sigue girando alrededor del fútbol.

Molina nació en Suria, pequeño municipio catalán, y emigró a Chile a los nueve años de forma obligada. Junto con su familia fueron parte de los 2.200 exiliados de la Guerra Civil Española que escaparon desde el puerto francés de Trompeloup-Pauillac hasta Valparaíso en el barco Winnipeg, en una iniciativa impulsada por el poeta Pablo Neruda y auspiciada por el gobierno del presidente chileno Pedro Aguirre Cerda. 

El vínculo entre el deportista y el poeta se da durante la Guerra Civil española (1936-1939), tiempos de hambre, violencia y frágil estado social. Los campos de refugiados crecían cada vez más, el hacinamiento no paraba. Pablo Neruda, a la sazón cónsul de Chile en Francia, consciente de la grave situación que afectaba a los republicanos, hizo los trámites pertinentes para obtener el concurso del vapor con el objetivo de traer a Chile a un número importante de españoles.

En Valparaíso comenzó a demostrar su talento con el balón en los pies, hecho que lo llevó a defender la camiseta de Santiago Wanderers y luego la de la Selección chilena, con la cual terminó cuarto en 1953 siendo el máximo anotador. Sobre todos esos momentos especiales, Molina habló con CA2015.com.

¿Cómo recuerda su participación en la Copa América de 1953?

Siempre la recuerdo con mucha nostalgia... A mí me tocó vivir la Guerra Civil Española y llegar a Chile, que me sacó de un infierno. Nunca terminaré de agradecer el gesto que tuvo Pablo Neruda, quien nos ayudó a escapar de España.

Usted vivió un momento muy especial cuando vistió la camiseta de Chile en ese torneo disputado en Lima…

Sí, me emocioné. Me acuerdo de estar en Lima y que cuando escuché por primera vez el himno nacional vistiendo la camiseta de la selección, me cayeron las lágrimas.

En ese torneo destacó como un mediocampista con mucha llegada y que anotaba muchos goles…

Sí. Jugaba más atrás, medio retrasado y llegaba harto también. Aprovechaban que tenía un buen toque y que realizaba muchos pases de gol, y también mi zapatazo. Yo era fulminante desde lejos y supimos aprovechar eso, por eso terminé siendo el goleador del torneo.

¿Qué goles recuerda de esa Copa América?

Hay algunos goles que tengo en mi vida y que jamás olvidaré, por la importancia que tuvieron. Están los tres que le hice a Uruguay, que era el actual campeón del mundo. Y después los dos que le convertí a Brasil, que era el vicecampeón. Fue un gozo muy grande haber marcado esos goles, una alegría que en ese momento no disfruté tanto, pero que ahora, con el paso del tiempo, valoro mucho”.

¿Era más complicado llegar arriba antes?

Sí, había que redoblar el esfuerzo y no se llegaba tan arriba porque faltaban jugadores de talla. Ahora abundan los jugadores buenos, antes habían pocos, en ese equipo él que más aportaba era yo.

¿Y sigue viendo a la Selección chilena en la actualidad?

Siempre apoyo a la Selección y creo que ahora está en un muy buen momento. Ayuda a que mentalmente el jugador ha mejorado como profesional, que ahora se da cuenta que ser futbolista es una profesión hermosa. Creo que Chile creció mucho, porque le faltaba garra y hacer con más esfuerzo las cosas, pero ahora eso ocurre. Creo que Chile mejoró desde que el equipo empezó a sentir que era bueno.

¿Le gusta como juega este plantel?

El equipo está jugando bien y tiene la fortuna de que se cree bueno, y que es bueno. Eso se debe al hecho de que ahora han nacido muchos jugadores buenos. Eso es suerte, porque pese a que en Chile nunca han faltado jugadores buenos, eran escasos. Me acuerdo de (Francisco) Chamaco Valdés, de (Enrique) Cua Cuá Hormazábal y de los jugadores de la U (Ballet Azul). Ahora hay una abundancia de jugadores, eso ayudó a crecer a nuestro fútbol.

¿Qué le parece la actual figura de la Selección: Alexis Sánchez?

Alexis es un jugador llamativo, un crack por donde lo miren y además tiene un fútbol hermoso, que colma al hincha. Es una alegría ver jugar a Alexis, porque a los que nos gusta el fútbol nos da una satisfacción tremenda. Además, Chile jamás tuvo tantos jugadores buenos y ahora todos han salido al galope a conquistar Europa.

¿Se identifica con algún jugador chileno actual?

Muy difícil decir con quién me identifico. El fútbol sigue dando vuelta en mi cabeza, tal como cuando lo practicaba. Yo era un gran jugador, pero es difícil identificarse con alguno, porque yo jugaba más atrás y tenía buen disparo desde lejos.

¿Qué le parecen otros jugadores chilenos como Arturo Vidal o Jorge Valdivia?

Practican un fútbol más serio que Alexis, pero de gran aporte.

¿Qué consejo le daría a la Selección de cara a la Copa América?

Que sigan jugando tan bien como hasta ahora y no plegarse al hecho de quién esté en la banca. No creer el cuento de que la solución está en la banca, porque de la banca no se han goles, los goles los marcan quienes están en la cancha. Aunque Bielsa ayudó a que el jugador chileno se parara de igual a igual y que se creyera el cuento. De Sampaoli no hablo, porque es harina de otro costal.

¿Cree que le irá bien a la Roja en la Copa?

Los presentimientos que tengo es que ya no podemos estar con el lápiz sacando cálculos de que si se clasifica o no, tenemos que aspirar a algo más. Creo que Chile hará un buen papel porque tiene muy buenos jugadores.

Gracias por su tiempo, don Paco…

Gracias, y quisiera agregar algo más. Primero un saludo a todos los hinchas y después quiero decir que los que vivimos del fútbol, lo llevamos por siempre. La pelotita cuando una la toma y da botes la primera vez, no la suelta nunca más hasta que se muere. No hay deporte con más pasión que el fútbol, es distinto, se vive desde el nacimiento.