¿Marco Ruben es el mejor jugador del campeonato?

Así lo calificó el Chacho y los números le dan un gran respaldo al delantero: 22 goles en 30 partidos, muchos de ellos para que Central pelee el torneo y la Copa.

"Ruben es el mejor jugador del torneo". Tajante fue el Chacho Coudet a la hora de hablar del gran emblema que tiene Rosario Central, el equipo de la ilusión de medio Rosario gracias a una campaña que, de acuerdo a lo que fueron los últimos años, con tres en la B Nacional incluídos, ya puede calificarse de magnífica. Y Marco Ruben es sin dudas esa figura que se pone el equipo al hombro a fuerza de goles.

Con su regreso después de ocho años quiere meterse entre los grandes nombres que empredieron la vuelta para agigantar su figura. Quizás el de Ruben no sea el nombre más destacado de los tantos que emigraron de ese semillero de Arroyito, pero sí de los que más y mejor rindieron, al menos en estos nueve meses desde que volvió a ser Canalla. Incluso César Delgado, el gran Chelito, aparece opacado por su figura.

Los números, fríos pero contundentes, le dan la derecha al entrenador que se deshace en elogios. Fue titular en los 27 partidos del torneo local, del que solo se perdió 46 minutos: el segundo tiempo completo ante Quilmes y el minuto final contra Racing. Casualidad, o tal vez causalidad, ante el Cervecero fue una de las dos derrotas en todo el certamen y la remontada del equipo de Sava fue durante esa segunda etapa. Y jugó tres de los cuatro por la Copa Argentina, que lo tiene como semifinalista. El total de goles: 22. Sí, 22 en 30 partidos

En el repaso tanto por tanto, significaron 33 puntos. Es decir, cuando Ruben la metió el Canalla ganó nueve partidos (entre ellos el clásico en el Coloso Bielsa), empató seis y perdió uno. Y podría tener un tanto más, pero los líderes también se consolidan con gestos: cederle el penal ante Gimnasia a Larrondo, cuando pudo extender aún más su supremacía como máximo goleador del campeonato, algo a esa altura inevitable por la luz de distancia que le sacó al resto.

Su carrera después de despedirse de Rosario estuvo lejos de ser fructífera. Flojíismo paso por River, aunque logró irse a Villarreal y de ahí a Recreativo Huelva, donde tampoco logró demostrar. Solamente en la 2009-10, la filial del Submarino Amarillo, logró cifras similares a las de hoy: 18 goles en 31 partidos. Pero su ascenso al primer equipo tampoco tuvo brillo y fueron 14 goles en dos años. Y en Dinamo Kyiv, Evian y Tigres de México la historia se repitió. Hasta la hora del regreso a casa.

Coudet lo pidió para que sea la punta de lanza, pero también el líder de un plantel con experiencia, pero también muchos jóvenes. Y demostró que a todo sistema se puede adaptar: a ser el único punta definido, junto a Niell y Cervi atrás, o a la compañía de la revelación de las últimas fechas, Marcelo Larrondo, dedicado al trabajo sucio de ir al choque para generarle espacios. Nada lo saca de tener la mira siempre en el arco contrario. La mete de cabeza, con derecha, con izquierda, de rebote, de jugada, picándola, con fuerza, de penal. De todas las formas posibles.

¿Por qué Coudet se anima a decir que Ruben es el mejor jugador del campeonato? Porque dentro de un equipo sólido en todas sus líneas, es el que resuelve la gran mayoría de los partidos. Porque es el indispensable, el más regular, el que rinde desde la primera fecha hasta hoy. Porque explica con goles el sensacional campeonato del club rosarino. Y porque no muchos equipos pudieron darse ese gran lujo de tener a un futbolista a este nivel, sin puntos bajos en todo el 2015.