A 20 años de Macri presidente de Boca

El 3 de diciembre de 1995, el Xeneize perdía 6-4 ante Racing, pero el hecho histórico del domingo se daba en las urnas. ¿Con qué club se encontró? ¿Qué hizo en su gestión?

En los próximos días asumirá el rol de presidente de la Nación, pero su gran trampolín en la política la tuvo en la gestión deportiva. Se cumplen 20 años de la elección en la que Mauricio Macri se convirtió en el mandamás de Boca Juniors, función que lo catapultó a la intendencia de la Ciudad de Buenos Aires, a transformarse en el principal opositor de las gestiones kirchneristas y, finalmente, a ocupar el sillón de Rivadavia desde el 10 de diciembre.

SU VIDA ANTES DE ASUMIR EN BOCA

Siempre cuenta un hecho que le cambió su vida -de hecho es una de las historias principales en su página web- para meterse en las cuestiones sociales. Sufrió un secuestro y estuvo en cautiverio durante más de diez días y lo liberaron tras pagar el rescate. El ingeniero, hijo del empresario Franco Macri, basó su carrera en la gestión privada: venía de presidir una de las organizaciones de su padre, la automotriz Sevel. 

LA VIDA DE BOCA ANTES DE QUE ASUMA MACRI

Tras las presidencias de Noel y Corigliano, que habían dejado a un Xeneize hundido económicamente, Antonio Alegre, junto a Carlos Heller, asumen con el apoyo unánime de todas las agrupaciones. Desde 1985, estuvieron hasta perder ante Mauricio diez años más tarde. Previo a la llegada de estos dos empresarios, La Bombonera estuvo clausurada por falta de mantenimiento, había cientos de juicios en el club y todos los días llegaban pedidos de quiebra. Hizo de local en Huracán, River, Vélez... Hasta en Sarmiento de Junín. Y se tocó fondo utilizando camisetas blancas con números pintados con un fibrón negro ante Atlanta.

La llegada de Alegre saneó la economía del club. "No existía la institución. No teníamos plantel. El único jugador que nos pertenecía era Gatti", comentaba Antonio. La dupla se afianzaba en la gestión y los socios de Boca confiaron hasta 1995, pero los resultados deportivos no acompañaron al prolijo manejo, que sólo dejó el torneo local de la mano del Maestro Tabárez y títulos internacionales como la Supercopa, la Recopa, la Copa Máster y la Copa de Oro, que hoy son minimizados en la historia del club.

3 DE DICIEMBRE DE 1995: MACRI GANÓ LAS ELECCIONES

Boca peleaba el campeonato con Vélez, pero ese día sufría una de las derrotas más dolorosas de la historia reciente: Racing lo vapuleaba por 6-4 en La Bombonera y comenzaba a escaparse el título. En las urnas, ese mismo día, Mauricio Macri comenzaba su carrera política. Ganó con 4415 votos sobre 7058 totales. En 1999 revalidó esto con 8289 votos (84%).

SU GESTIÓN

Como primeras medidas, aumentó la cuota social un 25% y redujo los sueldos de los empleados y del plantel profesional, además de recortar gastos en el resto de los deportes, excepto básquet. Tras ello, ordenó la remodelación del estadio, demoliendo el sector de plateas y construyendo lo que actualmente son los palcos y plateas preferenciales, dándole la fachada que hoy por hoy mantiene La Bombonera. Esta obra generó polémica porque se contrató una empresa de su padre. Por otro lado, contrató a Jorge Griffa para que se haga cargo de las inferiores: compraron un grupo de juveniles de Argentinos, entre los que se encontraba Juan Román Riquelme. 

Reformó el estatuto para que las presidencias duren cuatro años, en vez de tres, y quitó las reelecciones indefinidas. Además estableció que cada persona que quiera candidatearse para presidir el club, debe presentar avales del 10% o más del patrimonio del club para asegurar la futura gestión. El nombre del estadio pasó de ser Camilo Cichero a Alberto J. Armando, dos históricos mandatarios de las institución. 

Durante su gestión, la economía del club creció sobre las bases que le dejó Alegre, al cual convirtió en socio honorario. Y su principal bastión fue la parte deportiva. Contrató a Carlos Bilardo tras la salida de Silvio Marzolini, pero su fracaso terminó son la llegada de Héctor Veira. Finalmente los éxitos llegaron de la mano de Carlos Bianchi y sus históricos planteles. Boca, en los doce años de gestión de Macri, ganó 17 títulos, entre los que se destacan cuatro Libertadores y dos Intercontinentales.

Fue cerrando paulatinamente las puertas para los visitantes: de dos bandejas y casi 10.000 lugares terminó cediendo poco más de 4.000 por problemas en la capacidad del estadio. En 2005 cerró la inscripción para nuevos socios.

Tuvo relaciones tirantes con los máximos ídolos xeneizes. Con Carlos Bianchi hubo cortocircuitos: en plena conferencia de prensa, Mauricio irrumpió y le pidió explicaciones acerca de la decisión de no renovar el contrato. El DT más ganador se levantó y se fue, mientras todo quedó registrado por las cámaras. Con Riquelme también la relación fue tirante. En medio de los conflictos contractuales, Román marcó un gol ante River y lo festejó con el famoso Topo Gigio frente al palco presidencial, a modo de protesta.

CAMINO A LA POLÍTICA NACIONAL

En 2003, Macri lanzó su candidatura para la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, pero perdió en el balotaje. Lo conocido es que en 2007 ganó con más de un millón de votos y obtuvo la reelección en 2011. En sus primeras elecciones nacionales derrotó a Daniel Scioli y será, desde el 10 de diciembre, el nuevo presidente de los argentinos. A 20 años de su comienzo en la política deportiva, el balance indica un crecimiento vertiginoso en su popularidad. Pero no debe recordar esta fecha, en la que Boca le permitió exhibir su gestión.