Más allá del desgaste físico, Rodri destacó la carga psicológica de disputar las fases finales de los grandes torneos durante media década. Tras ganar la Eurocopa 2024 con España, el centrocampista admitió sentirse agotado y con dificultades para motivarse de cara a las siguientes temporadas.
«Tras ganar esa Eurocopa, estaba muy agotado por llegar a las finales de todos los torneos durante cinco o seis años seguidos», añadió. «Más que físicamente, me costaba afrontar los siguientes años por el desgaste mental. Llegué a la cima, casi toqué mi techo, y ahí aproveché para recargar energías».