Mane nació en Portugal de padres originarios de Guinea-Bissau, y algunos de sus recuerdos favoritos de la infancia son los partidos de fútbol que jugaba con su hermano mayor, Marcos, y sus amigos en un «pequeño campo» situado frente a la biblioteca local.
Volvía a casa lleno de moratones, pero enfrentarse a niños mayores le hizo más fuerte y mejoró sus habilidades. En 2015, con ocho años, llegó con su madre a Moston, Manchester. Desde el primer momento quedó claro su talento extraordinario.
No hablaba inglés, pero su talento habló por él. Tras pasar por el City Select, los Manchester Cobras, el Moston Brook y la Bee Inspired Football Academy, un amigo que acababa de fichar por el Rochdale lo recomendó al club en 2023.
«Le recomendó al entrenador que me hiciera una prueba y Tony Ellis dijo que quería ficharme tras la primera sesión», recuerda Mane. «Quería estar en una academia, así que firmé y empecé a jugar con los sub-18».
Menos de seis meses después lo convocaron para el banquillo del primer equipo en un partido de la National League contra el Dagenham & Redbridge; tenía solo 16 años.
«Se notaba la diferencia con la cantera; algunos eran muy buenos técnicamente, y yo venía de abajo, así que fue un gran paso», explica Mane. «Quería saltar al campo. No sucedió, pero eso me dejó con ganas de más. Siempre creí en mí mismo, en que había nacido para jugar».