El partido fue frustrante para los visitantes. El duelo estuvo empatado sin goles hasta la hora de juego, cuando un disparo desviado de Nordi Mukiele sorprendió a Antonin Kinsky y dio la ventaja al Sunderland. Los locales aguantaron y ganaron, aunque De Zerbi elogió el esfuerzo de su equipo.
«Lo siento porque no merecíamos perder», declaró De Zerbi en la rueda de prensa posterior. «Hicimos un buen partido, quizá no suficiente para ganar, pero tuvimos mala suerte en la primera parte. No puedo reclamar nada a los jugadores: lo dieron todo. Podemos jugar mejor y lo trabajaremos».