El cerebro detrás de la gloria: Gallardo volvió a ganar con el planteo
El Millonario se quedó con la Supercopa gracias a prestarle atención a los detalles: un penal tonto y un mal retroceso sellaron el resultado.

"Se va a definir en los detalles”, había dicho Carlos Tevez el lunes, en una apresurada conferencia de prensa a horas del partido. Y vaya si tuvo razón: en River lo escucharon fuerte y claro y gracias, una vez más, al mejor que tienen -el DT- se quedaron con la Supercopa Argentina

No hubo momentos que importaran. Lógico. Era un Superclásico. Uno lo jugó con el alma y el otro… Al otro le faltó algo más. A falta de inteligencia, el Xeneize necesitó fútbol, pero no lo tuvo salvo un ratito del segundo tiempo. El Millonario tampoco fue una tromba, pero supo aprovecharse de errores infantiles. De esos que en una final no se pueden cometer.

Cauto, agazapado, Marcelo Gallardo l o hizo de nuevo. Revivió a su equipo justo ante el eterno rival. El Muñeco entendió enseguida cómo había que jugar: ceder la pelota y salir rápido apra aprovechar esos huecos que quedan en el medio, producto de flojos retrocesos. El primero, terminó en un infantil penal de Cardona a Pity Martínez. El segundo, una contra fatal, de 30 metros sin que nadie marque a nadie, para entrar tocando al área y que Scocco marque el 2-0. Punto final.

Gallardo es el as de espadas de River. No hay vueltas. Saca lo mejor de este plantel desde hace años. Y hoy, cuando parecía que tecleaba, reapareció para seguir siendo Napoleón.

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