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El filial blanco se marchó con 2-0 al descanso merced a los goles de Juanfran y Jesé. Pero en el minuto 57 ya perdía por 2-3, con goles de Moha y un doblete de un Anibal imperial

El Real Madrid Castilla vio cómo su racha de imbatibilidad en casa era quebrada diez meses después  por el Sabadell. Alguna vez tenía que ser, pero seguro que al descanso nadie pensaba que fuera éste el día. Y es que el filial blanco se marchó al descanso con un 2-0 después de una nueva demostración de efectividad con las firmas de Juanfran y Jesé. Sin embargo, tras la reanudación, el Sabadell arrolló al Castilla con diez minutos apoteósicos, los que van desde el 49 cuando marcó Moha, hasta el 57, con el segundo gol de Anibal que ponía el 2-3 definitivo en el marcador. No fue el día del filial blanco, impreciso todo el partido. El Sabadell podrá presumir de todo lo contrario.

Y eso que la primera parte fue propiedad del Real Madrid. Y no por el fútbol precisamente, pero sí por los goles. Los pupilos de Alberto Toril tenían la posesión del balón, pero les faltaba profundidad ante un Sabadell muy bien plantado, que además creaba peligro al contraataque. Sin embargo, el filial blanco tiró de efectividad para ponerse delante en el marcador, con dos goles en apenas un acercamiento. Una cualidad que va en los genes madridistas.

Primero fue Juanfran el que marcó al cuarto de hora. Denis se incorporó bien al ataque por la banda siniestra, su centro al área no lo remató bien, pero Juanfran fue capaz de pescarlo muy bien entrando desde el segundo palo, y con un fuerte chut rompió la igualdad en el marcador. Y rondando la media hora fue Jesé el que marcó el segundo para el Real Madrid. De un robo de Mateos en campo propio, el canario montó el contraataque, se recorrió medio campo a la carrera y tuvo la fortuna de que su disparo tocó en un defensa visitante y despistó al guardameta, que no pudo evitar el 2-0 en el marcador. Mucho premio quizás para el Castilla. O por ser más concretos. Demasiado castigo para un serio Sabadell.

Sin embargo, los papeles se cambiaron en la segunda mitad. El cuadro catalán había estado muy cerca del gol antes del descanso en un remate a bocajarro que encajó bien Mejías sobre la línea. Gol pedían desde el bando catalán, pero no llegó ni a la categoría de fantasma. No tardaría en saborear el gol. Pues en unos apoteósicos diez primeros minutos tras el descanso, el Sabadell logró darle la vuelta al marcador con tres goles casi seguidos.

El primero fue obra de Moha al resolver perfectamente un mano a mano con Mejías. Era el minuto 49,  y tres después marcaría de nuevo Anibal para el Sabadell. El ariete remató un centro lateral desde dentro del área sin marca alguna para certificar el empate. Y cuatro minutos más tarde, Anibal marcaría el tercero para los visitantes al revolverse muy bien en el área. Pidieron fuera de juego los defensas merengues, pero el gol subió al marcador.

Sobrepasado totalmente por el huracán catalán, Alberto Toril decidió mover el banquillo, sacando más dinamita al campo con De Tomás, José Rodríguez y Oscar Plano. Y el caso es que el filial blanco se encendió, con más casta y corazón que oportunidades realmente. Juanfran fue el más incisivo por la banda derecha, con un Jesé muy impreciso nuevamente. Pero la chispa no terminó de encender, la dinamita no terminó por explotar. No en vano, Mejías y Casado todavía sacaron sendos disparos a bocajarro antes del final. Los tres puntos viajaron finalmente para Sabadell. La primera vez que volaban del Di Stéfano en este año 2012.

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