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Ulloa marca al saque de un córner en un fallo colectivo de la zaga merengue. El Castilla, inofensivo ante un serio Almería. Jesé, desaparecido, fue cambiado a la hora de partido

El Almería suma tres puntos más en plena carrera por confirmar su candidatura al ascenso a Primera División cuajando un partido muy serio ante un Castilla negado en la primera parte, e impreciso en la segunda. La voluntad y el talento del filial blanco no fue suficiente esta vez ante un firme Almería que supo cortar de raíz esa electricidad y vértigo tan característicos del Castilla. Así las cosas, fueron los madridistas los que llevaron el compás del encuentro en muchas fases, pero las ocasiones sólo fueron para los rojiblancos. Hasta seis, de las cuales entró la menos glamourosa, originada en un fallo de Jesús Fernández al saque de un córner que Ulloa supo aprovechar estupendamente.

El filial blanco venía de un debut en El Madrigal donde había demostrado personalidad, y de un mini-Clásico donde derrochó raza, corazón y una buena dosis de talento y oportunismo. Sin embargo, en el Estadio de los Juegos Mediterráneos estuvo más bien desaparecido. El Almería, un equipo maduro que aún tiene fresco su paso por Primera y que está forjado para el ascenso, tiró de galones, experiencia y saber estar para anular a los chicos de Alberto Toril. Principalmente, desde el centro del campo, y en la primera mitad.

El Castilla era incapaz de hacer llegar el balón en buenas condiciones a los Jesé, Alex Fernández y Juanfran durante toda la primera parte, enredado en la malla que tejió el Almería. Y así, ni con el empeño de Morata y, sobre todo, Denis era factible poder arañar a los rojiblancos, que bien pudieron irse al descanso con más ventaja que el 1-0 si no llega a ser por la buena actuación de Jesús Fernández. Y es que el cancerbero tuvo que volar para sacar un remate de Ulloa, y luego además despejó un remate de Ñiguez a bocajarro. El Almería se mostraba muy sólido en su propio campo, con un Casquero imperial, y desde ahí era capaz de construir sus ataques con facilidad mientras que al Castilla se le hacía eterno el rectángulo de juego.

Paradójicamente, fue en un fallo de Jesús Fernández donde llegó el gol de los locales. Como le sucede al primer equipo blanco, las jugadas a balón parado son su talón de Aquiles, y en el saque de un córner el guardameta merengue no se entendió con Iván González ni Morata, que le estorbaron al atajar el cuero. El balón cayó, y el cazagoles Ulloa hizo valer su condición rebañándolo desde el suelo para deshacer el 0-0 en el marcador a los veinte minutos de partido.

En el descanso, Alberto Toril dio entrada a Borja García por Denis, y el ex del Córdoba, con más experiencia en la categoría, le dio otro aire al Castilla merced a su talento individual. Aunque eso sí, el que seguía llevando el peligro al área era el Almería, sobrado en la defensa ante un cegado, que no vago, Castilla. De hecho, Charles pidió un penalti que el colegiado no le concedió, Ñiguez cabeceó alto cuando estaba solo en el balcón del área pequeña, y Jesús Fernández llevó otra vez el susto al bando merengue al no atajar otro balón aéreo al saque de un córner.

Fue sólo en el último cuarto del partido cuando el Castilla pisó con más intención el campo contrario, aprovechando el cansancio del Almería, que Toril movió el banquillo para dar entrada a Oscar Plano por un desaparecido Jesé, y al mediocampista José Rodríguez por Fabinho para así reforzar su medular, y que el colegiado expulsó a Pellerano por una falta cuando Borja se encaminaba al área rojiblanca. Aunque eso sí, el Castilla se dejaba llevar con más corazón que cabeza, encerrado en peleas por el centro excepto cuando Juanfran cabalgaba la banda derecha.

Y de hecho, las ocasiones más claras para los visitantes llegaron sólo en la falta que generó la expulsión de Pellerano, y una última falta lateral. Ambas botadas por Mosquera y que rozaron el gol. Eso sí, sin llegar a conseguirlo. Bien pudo el trencilla haber dejado seguir la jugada de la falta de Pellerano, pues Oscar Plano se encontraba solo frente a Esteban, pero ni eso le salió este sábado al filial blanco. La experiencia tiene un precio, y el Almería hizo valer la suya para llevarse la victoria final ante un Castilla voluntarioso pero desaliñado.

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