thumbnail Hola,

Leo saludó a su novia, que cumplía años, por Instagram. Tévez presentó a su hijo en Twitter. Desde el "Irina te amo" de Batistuta a la novela de Icardi con Wanda Nara

Recién pasada la medianoche en Barcelona; cuando el miércoles 26 de febrero daba a conocer sus primeros minutos, Lionel Messi publicó en su cuenta de Instagram (@LeoMessi) una foto con su novia Antonella Rocuzzo con el siguiente mensaje: “Feliz cumpleaños, amor. Te quiero”. El martes, Carlitos Tevez había presentado en sociedad a su hijo varón Lito Junior a través de su cuenta de Twitter (@Carlitos3210). Los futbolistas se ponen tiernos en las redes sociales.

Muy atrás quedaron los tiempos de Gabriel Batistuta gritándole a la cámara “Irina te amo” luego de convertir un gol; o del delantero brasileño Bebeto haciendo el gesto de acunar a un bebé cuando su mujer había quedado embarazada. Hasta Raúl, el histórico jugador de Real Madrid, que se besaba el anillo cada vez que anotaba, parece de la prehistoria.

El avance tecnológico, las redes sociales, el acceso de la gente de todas las clases sociales a las mismas y la necesidad de mostrarse de quienes saben que llaman la atención y viven en un mundo distinto, sin poder salir a la calle con normalidad por la semejante fama que los rodea, genera un sin número de demostraciones virtuales que los baja a la realidad, los pone en el lugar de personas comunes, con sentimientos como cualquier otro, aunque cada fin de semana hagan los goles más lindos, ganen millones de dólares y jueguen Mundiales cada cuatro años.

Algunos todavía le esquivan a la tecnología y hacen el gesto del corazón con los dedos como Gareth Bale o Ángel Di María -a veces también se mete el dedo pulgar en la boca como si fuera un chupete- o festejan con tres dedos en alto, como Luis Suárez, en referencia a su mujer y sus dos hijos. Pero otros, como Mauro Icardi, son capaces de contar una novela vía Twitter. Una telenovela de la que es difícil no enterarse, aunque usted no sea uno de sus seguidores en la red social del pajarito.

La semana pasada, Olivier Giroud, delantero francés que juega en el Arsenal, pidió perdón públicamente vía Twitter (@_OlivierGiroud_) por haber engañado a su esposa con otra mujer. ¿Qué sigue? ¿Un Gran Hermano de futbolistas profesionales? Los futbolistas se convirtieron en 2.0 y nadie puede detenerlos.

Artículos relacionados