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El luso pide comprensión al público para los canteranos y jugadores menos habituales, que serán los titulares en Copa, pero no le sorprendería la bronca del respetable

El Real Madrid recibe este martes al Alcoyano en el partido de vuelta de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey después del 1-4 de la ida en Alcoy. La cita parece por tanto más que plácida, sin embargo los resultados precedentes pueden enturbiar algo el ambiente. Y es que el Real Madrid viene de dos partidos donde no ha conseguido la victoria, ante Manchester City y Betis, con una bochornosa derrota en el Benito Villamarín que le aleja a once puntos del liderato en Liga.

Así las cosas, a José Mourinho no le extrañaría que este martes el público que acuda al Santiago Bernabéu abroncara al equipo merengue. Y es más, lo entendería. "El resultado de la ida es muy bueno, pero somos conscientes de que nosotros no estamos contentos ni la afición tampoco, con lo que no nos vale con perder o empatar y pasar a la fase siguiente. Obligatoriamente tendremos que ganar y dar una buena imagen. Aunque la entrada es más barata, tendremos que justificar cada céntimo que pague la gente por salir con este frío un martes a las 21:30. Y a lo mejor todo lo que la gente pueda criticar, que está en su derecho" explicaba el técnico de Setúbal en la rueda de prensa de este mismo lunes en Valdebebas.

Aunque eso sí, aunque dice aceptar las críticas, pidió comprensión para esos canteranos y jugadores menos habituales que estarán dando la cara ante el Alcoyano este martes. "El equipo tiene que dar la cara, hay gente preparada para ello. Eso sí, pido que la gente tenga un cariño especial con los canteranos que van a jugar. Que tengan la paciencia con ellos, y con el resto, que exija lo que sea y critiquen lo que sea. Lo aceptaré con total tranquilidad, porque cuando pierdes es normal que la gente no esté contenta”. Este martes, a partir de las 21:30 se podrá palpar cómo respira el madridismo ante esta crisis de fútbol y resultados, y no sólo el propio José Mourinho, cuya relación con el coliseo blanco nunca ha sido tampoco idílica.

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