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Toquero the Boss: Al fin la final

Toquero the Boss: Al fin la final

FIFA by Getty

Nuestro columnista estrella nos trae su particular punto de vista del Mundial con ese toque de humor que tanto le caracteriza

Esto se acaba, las semifinales ya son historia. Queda un partido (el de tercer y cuarto puesto es tan humillante que no lo cuento) para conocer el nuevo campeón del mundo. Personalmente voy con Alemania, más que nada porque su hazaña del martes merece una recompensa mayor. Aunque para ser justos, los años de alegría que nos ha brindado Messi a todos los amantes del fútbol también merecen premio. Mierda, parezco ya la típica novia bipolar que te dice que no pasa nada mientras te asesina con la mirada… En fin, vayamos al fútbol, que es lo que aquí nos ocupa.

Acojonante. Tremendo. Espectacular. Histórico. Demencial. Increíble. Apocalíptico. Siete adjetivos como siete goles para definir lo que fue el Brasil – Alemania. De verdad que si me dicen que era un partido de solteros contra casados de Villaconejo de Arriba, me lo creo. Es que vamos a ver, del minuto 20 al 30 de la primera parte aquello parecía el FIFA en modo Principiante, los goles caían con más facilidad que Robben cuando entra en el área. Las caras de los jugadores brasileños me recordaron a la cara de tu amigo cuando ya por la mañana descubrió que Desiré en realidad era Paco y tenía más rabo que él, y no es para menos. No se veía un baño de esta magnitud desde que King Africa se dio un chapuzón por última vez en la playa, no hay palabras para describirlo. Y claro, lo que es drama para algunos es alegría para otros. Los alemanes, que sonríen tres veces al año como mucho, estaban exultantes, pero aún así no eran los más felices… Los aficionados argentinos aún siguen celebrando los siete goles, y los españoles respiran aliviados sabiendo que al final no son la selección que más humillada ha salido de este Mundial. En fin, que el Maracanazo queda en nada comparado con el Mineirazo, Alemanazo, Sieteaunoazo o Menudapalizatíoazo del martes.

En cuanto a lo otro no sé ni que comentar. Y digo “lo otro” porque la verdad es que no me atrevo a llamar fútbol a lo que hicieron ayer Holanda y Argentina. Parecía un partido en que ganaba el que más aficionados mataba de aburrimiento; de hecho los hospitales de medio mundo no daban abasto para atender mandíbulas desencajadas por los tremendos bostezos que provocó el partido en los telespectadores. Al final las cosas se decidieron en los penaltis (quizás hubiera sido más justo un cara o cruz, o eliminar a los dos), y claro, sin Krul no hay fiesta. Van Gaal no repitió su genial táctica contra Costa Rica, y la Cillessen confirmó que es peor parador de penaltis que Chiquito de la Calzada atado de pies y manos.

En la gran final puede pasar cualquier cosa.  Desde un nuevo vapuleo de Alemania (si existes, Dios del fútbol, que así sea), una Argentina rancia que gane sin querer en la prórroga con un gol en fuera de juego, que Messi resucite milagrosamente y veamos una final espectacular (va, Dios del fútbol, enróllate)… Sea lo que sea, este domingo vamos a salir de dudas y todos estamos ansiosos ya. Cuatro años esperando este partido, esperemos que ambas selecciones estén al nivel del acontecimiento. Y si no, pues se repite el Mundial desde el primer partido y ningún problema (¿volveria Del Bosque a convocar a Diego Costa?). Quedan pocos días para salir de dudas, amigos y amigas… be happy y hasta la semana que viene!

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