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Un derbi muy varonil

Toquero The Boss: Oda al fútbol regional

Un derbi muy varonil

Getty Images

Nuestro columnista estrella vio algunos matices parecidos entre el derbi del pasado domingo y el fútbol más modesto de nuestro país

Viendo el AtléticoReal Madrid del pasado domingo no pude evitar sentir cierta nostalgia de mi época como jugador en categorías regionales. Ver a Sergio Ramos, Diego Costa, Xabi Alonso, Juanfran, Pepe, Godín y demás darse patadas e insultarse al más puro estilo barriobajero me hizo recordar esos bonitos fines de semana jugando a fútbol y jugándome la vida en campos más chungos que una prisión tailandesa. Repasemos hoy todo lo que hace tan grande al fútbol regional, el fútbol de la plebe a la que tan orgullosamente pertenecemos.

  • Campos rivales: como he dicho ya, ir a jugar como visitante es siempre un pequeño drama. Campos en barrios donde ni los de Callejeros tienen el valor de entrar, pero que tú pisas orgulloso en busca de una victoria épica.

  • Fuerzas de Seguridad del Estado: este punto viene relacionado con el anterior. Pocos partidos de estas categorías inferiores de todo el país acaban sin un pique (ríete de Pepe y Diego Costa) y sin la presencia de la Policía, los GEO’s o el ejército estadounidense. A su manera, hacen su función.

  • El árbitro: simple y llanamente, un maldito héroe. Sin linieres, cobrando una miseria y exponiéndose cada domingo a acabar con la cabeza clavada en una estaca. Y todo eso por simple vocación. Mucho respeto merecen, mucho.

  • El terreno de juego: con los años la cosa ha ido mejorando, pero todos recordamos esos míticos campos de tierra donde caerte al suelo era sinónimo de dolor eterno. No digamos ya si se jugaba el partido con el mítico balón Mikasa de 16 kilos, que te partía el pie cada vez que lo chutabas. Esa era el verdadero fútbol de hombres y no lo de ahora.

  • Las duchas: para que se entienda, normalmente las duchas que te encuentras por los bonitos vestuarios del fútbol regional son más desagradables que un vídeo erótico de Merkel y Rajoy. Los que dicen que el río Ganges está sucio es porque nunca se han duchado en una de estas.

  • La publicidad en las camisetas: los pocos recursos de los equipos provoca que ya de por si las camisetas sean feas de cojones, hecho que se remata con la publicidad que llevan. “Bar Manoli”, “Hermanos Pataliebre S.A.” o “Whiskeria La Sirena de Neón” son algunos de los miles de ejemplos de patrocinadores de estos equipos humildes. Tan surrealista como entrañable.

Seguro que muchos de vosotros habréis jugado en este tipo de categorías y sabéis de lo que hablo. Los de Primera División no es fútbol, es ballet con tacos. El fútbol primigenio, el de verdad, es el que juega el humilde obrero cada fin de semana por amor al arte en condiciones adversas. Este es mi homenaje a todos aquellos que están ligados al “otro fútbol”… ¡Feliz semana a todos, amigos y amigas!

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