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Nuestro columnista analiza cómo fue la noche de ayer en las casas de las grandes estrellas del fútbol mundial

Navidad, Navidad, dulce Navidad. Ya llegó aquí ese maravilloso momento del año en que nos sentimos como estrellas de fútbol, o más bien ellos se sienten como nosotros. Me explico. Por muchos millones que cobres, por mucha pasta que te pague Nike o Adidas, por muchos metros cuadrados que tenga tu palacete (sabes de lo que hablo, Jorge Lorenzo), no hay Dios conocido que te salve de la pesadilla que supone la cena de Nochebuena con la familia. Y los futbolistas no son una excepción, ellos también van a sufrir al cuñado coñazo, a la suegra pesada y a la tía-abuela de 114 años que te recuerda año tras año lo guapo y flaco que estás (independientemente de que peses 180 kilos y seas más feo que Ribery bostezando).

Pues bien, en absoluta primicia os voy a contar como les fue ayer la Nochebuena a las grandes estrellas del fútbol mundial. El Santiago Bernabéu brindó hace unas semanas una gran idea a Cristiano Ronaldo; se sintió tan querido con todo el estadio llevando una máscara de su cara, que pensó que estaría bien que su familia cenara también con una de esas máscaras, para sentirse más arropado. Entre esto y el museo con su propio nombre, este año huele que el luso se lleva el Balón de Oro de la humildad.

Por su parte, en casa de Iker Casillas la estrella de la cena fue Sara Carbonero, que vestida de Papá Noel repartió regalos a todos los presentes, recibiendo así decenas de los ya famosísimos “Gracias Sara”. A Mourinho no le gustó la cena que preparó su suegra, así que se levantó de la mesa y se fue al grito de “¿!Pur qué?!”; las últimas informaciones apuntan a que acabó cenando en un restaurante chino con Karanka. A quién le fue mejor la cena fue Iniesta, puesto que este año no ha nevado y su familia no lo ha perdido por el jardín de casa a causa de su perfecta mimetización con la nieve.



La cena de Navidad más incómoda sin lugar a dudas fue la de Diego Costa; la mitad de sus allegados se presentó con la camiseta Brasil a la cena, generando así una situación más tensa que Laporta y Rosell dándose la mano. Hablando de Laporta, él no acudió este año a la cena de Nochebuena porque sigue celebrando la del año 2009; ya sabemos que las fiestas del mito Laporta siempre se alargan bastante. Otro que no fue a la cena es Marcelo Bielsa, en este caso porque sigue dando una rueda de prensa en Lezama que empezó el mayo pasado.

Por la parte que le toca, Del Bosque hizo oficial ayer por la mañana la lista de convocados para Nochebuena, en la que destacó la presencia de Arbeloa. Por último, como no, la Nochebuena de Neymar, que tras quemarse con una sopa demasiado caliente, se tiró al suelo pidiendo penalti y la consiguiente amonestación para su santa abuela. En fin amigos, espero que vuestra cena no fuera tan caótica como la de las estrellas del planeta fútbol, y sobretodo, espero que paséis unas felices fiestas al lado de los vuestros (que son pesados pero se les quiere). ¡Un abrazo y Bon Nadal, amigos y amigas de Goal!