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Nuestro columnista desgrana en Goal la actualidad del FC Barcelona

Edu Polo
 Goal
Síguelo en
 
Periodista, FC Barcelona, Cadena SER

Hoy este artículo debería estar dedicado a Carles Puyol. Desde que anunció que a final de temporada dejaría de ser jugador del Barça, tenía muy claro que el siguiente artículo sería para hablar del capitán azulgrana, para evocar la figura del futbolista más profesional que he visto en mi carrera. Pero no contaba con la derrota en Valladolid. Aunque el tropiezo en Pucela también me hace pensar en el adiós de Puyol.

Recuerdo una portada de Mundo Deportivo, hace unos años, en la que reclamaban “once Puyoles” para jugar el siguiente encuentro. No sé si en Valladolid con once Puyoles el Barça habría ganado el partido, pero de lo que sí estoy seguro es que ahora no estaríamos hablando de falta de ganas e intensidad, como estamos haciendo. Aunque Martino dijera que faltaron ideas pero no ganas, los propios jugadores admitieron la falta de intensidad, algo imperdonable cuando tenían que ser conscientes que se están jugando la Liga en cada partido. Y eso difícilmente habría sucedido con Puyol en el campo, estoy convencido. En quince años defendiendo la camiseta azulgrana, al capitán jamás se le ha podido acusar de falta de ganas, intensidad o carácter. Y además es algo que sabe transmitir y contagiar al equipo. Por eso el Barça con su adiós pierde mucho más que a un central.

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De todas formas, no creo que la Liga se haya perdido en Valladolid. La Liga el Barça la está perdiendo desde hace muchas semanas, en las que ha sumado sólo 14 de los últimos 27 puntos en juego. Los últimos resultados son la confirmación a lo que hace semanas que se viene advirtiendo, que el banquillo del Barça le viene muy grande al Tata Martino y que en los entrenamientos no se trabajacomo en temporadas anteriores. Como dije días atrás, subirse ahora al carro de las críticas sería muy oportunista, pero en esta columna hace semanas que vengo advirtiendo de las dudas que me genera el método del técnico argentino.

Desde el primer día y pese a defender en sala de prensa lo contrario, Martino ha dejado claro que su estilo no es el del Barça. Apuesta por un fútbol más directo y vertical, tan legítimo y válido como cualquier otro, pero no es lo mismo. La forma en la que ha buscado la remontada en los partidos complicados, aparcando el toque y buscando el juego directo, o el invento de Anoeta, con Song y Busquets en el centro del campo, le delatan. Y no hay nada peor que no tener claro a qué juegas. Da la sensación de que el argentino aún no ha acabado de entender bien lo que es el Barça y detalles como el de quedarse en su despacho mientras Puyol anunciaba su adiós en la sala de prensa así lo indican.

Que quede claro, eso sí, que señalar a Martino como el principal responsable de la situación azulgrana no exculpa a los jugadores. En Anoeta se libraron de las críticas, pero tras lo sucedido en Pucela no tienen excusa ni coartada. Ellos mismos lamentaron la falta de ganas e intensidad, un hecho muy preocupante a estas alturas de temporada. Parece que este equipo juegue a la carta, sale motivado ante el Real Madrid, el Atlético o el Manchester City, pero en campos como el de Zorrilla sale a pasear pensando que con el talento les alcanzará para superar al rival. El sábado quedó claro que no es así, igual que les pasó ante el Levante, el Valencia o la Real Sociedad. Espero que tras lo de Valladolid hayan aprendido la lección, aunque igual ya es demasiado tarde.

P.D.: Espero que me perdone Puyol, al final casi no pude hablar de él, que era mi intención. Confío en poder hacerlo la semana que viene.


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