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Tras la polémica desatada por las declaraciones de Messi, Edu Polo analiza la situación en el Camp Nou

Ya han pasado unos días de las declaraciones de Leo Messi respondiendo al vicepresidente Javier Faus y desde el club azulgrana se intenta transmitir la sensación de que la rajada del argentino fue producto de un ‘calentón’ puntual por las palabras del directivo, pero que no hay que darle más importancia. Creo que el que diga eso se está engañando a sí mismo y está engañando a los socios del Barça.

Si yo fuera Sandro Rosell, estaría preocupado por varios motivos. La respuesta de Messi a Faus no se produjo en caliente, sino que llegó diez días después de que hubiera hablado el vicepresidente. Por lo tanto, la declaración del argentino estaba totalmente estudiada y premeditada, el jugador tenía muy claro el mensaje que iba a lanzar y también las consecuencias que tendría. Así que no se puede calificar de calentón, sino más bien todo lo contrario, fue una respuesta totalmente calculada. Y si lo hizo, sus motivos tendría, y dudo mucho que llegara motivada sólo por una afirmación puntual de Faus, se intuye un malestar de fondo más allá de lo que dijo el directivo unos días antes. Yo no me lo tomaría como algo puntual, sino como un aviso serio de Messi.

El presidente azulgrana debería estar preocupado porque de las palabras del mejor jugador del mundo se interpreta su malestar no sólo con “el señor Faus”, sino también con la Junta Directiva y por lo tanto con su presidente. Cuando dice el futbolista que el Barça no hay que dirigirlo como una empresa y que el club debe tener también a los mejores dirigentes del mundo, no creo que lo diga sólo por Faus. Con esas dos afirmaciones, Messi ya no está hablando del vicepresidente en concreto, sino del club en general y por lo tanto el destinatario último del mismo es el presidente. Y tampoco fue un mensaje casual, sino que como en el otro caso, estaba todo perfectamente estudiado y preparado.

Últimamente circulan demasiados rumores sobre Messi y su relación con Rosell, algo que también debería preocupar al presidente, por aquello que “si el río suena…”. Desde los que apuntan a una relación muy distante entre ambos, a los que afirman que hay directivos partidarios de vender al argentino, pasando por los que aseguran que algún directivo plantea el dilema entre “el contrato de Messi o hacer un estadio nuevo”. Salvando las distancias, en parte me recuerda a lo que se comentaba de la relación Guardiola-Rosell. El presidente insistía una y otra vez en que era fantástica, mientras el técnico callaba. Y ya sabemos todo cómo acabó la historia.

Anticipándome al futuro y poniéndome en el peor de los casos, Sandro Rosell podría ‘presumir’ de haber acabado mal con Johan Cruyff, Pep Guardiola y Leo Messi, las tres figuras más relevantes e importantes de la historia reciente del Barça. Otro motivo más para estar preocupado. Y van unos cuantos. Espero estar equivocado y que la historia en este caso tenga un final feliz para los barcelonistas.

¡Feliz Navidad!


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