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Nuestro columnista Edu Polo analiza la situación actual del jugador del Barcelona y su futuro en el equipo a pesar de haber sido cuestionado esta temporada

Edu Polo
 Goal.com
Síguelo en
 
Periodista, FC Barcelona, Cadena SER

Hace días que tengo ganas de hablar de Cesc Fàbregas. Dos temporadas después de su regreso al Camp Nou tras su exitosa etapa en el Arsenal, no acaba de gozar de las simpatías de buena parte de la afición azulgrana. Estamos ante un caso extraño, uno de esos futbolistas indiscutibles para su entrenador y para sus compañeros, pero que en cambio crean mucha controversia en la grada. Ni es el primero que pasa por esta situación ni será el último, pero teniendo en cuenta su rendimiento no deja de ser un caso llamativo.

En su momento, Tito Vilanova fue el gran valedor de la apuesta por Cesc. Le había entrenado de niño, conocía sus cualidades, había seguido con lupa su carrera en Londres y le explicó a Guardiola que junto a Piqué era el jugador más ambicioso que había conocido. En su primera temporada como entrenador, Tito ha refrendado esa confianza en Cesc, que ha sido el centrocampista que más minutos ha disputado, por delante de Busquets, Xavi, Iniesta, Song y Thiago. Cesc ha brillado como medio y también como falso nueve cuando no ha estado Leo Messi, pero como dijo en rueda de prensa, cada partido malo le resta diez buenos, parece que sólo se le recuerdan las actuaciones grises y se olvidan las noches brillantes, tiene que hacer mucho más que otros para que se le reconozcan los méritos por parte del público.

Ha acabado la Liga con once goles, sólo superado por Messi y por delante del resto de delanteros del equipo. “¿Dónde encontraremos un medio que juegue como él, entienda nuestro juego y encima marque tantos goles?”, se preguntan desde el cuerpo técnico del Barça. Posiblemente no tenga la buena prensa ni el carisma de otros, pero para todos los entrenadores que tiene o ha tenido se trata de un futbolista fundamental y que aún no ha tocado techo.

“No hace falta que corras tanto, esto no es el Arsenal”, le recrimina siempre Tito en los entrenamientos, puliendo detalles para que el de Arenys se acabe de adaptar al cien por cien al estilo azulgrana tras tantas temporadas en la Premier. No deja de ser curioso que el técnico le recrimine que corre demasiado, mientras parte de la afición le recrimina que no corre suficiente. El problema de Cesc es el sistema táctico, ya que en el vértice del rombo en un 3-4-3 o como falso nueve en el sistema actual es dónde se encuentra más cómodo y consigue un mejor rendimiento. Como interior no hay que esperar que sea el nuevo Xavi o el nuevo Iniesta. Debe ser simplemente Cesc Fàbregas. El reto para él y para Tito esta temporada es que Cesc se acabe de adaptar al equipo en el 4-3-3 y que el equipo también se adapte a sus condiciones, ya que ambas partes saldrán ganando.

Yo si fuera Cesc estaría muy tranquilo. A su edad Xavi también era discutido por parte de la grada y de la prensa, que decían que no era jugador para el Barça. Al final el tiempo pone a cada uno en el sitio que merece y la opinión que más cuenta es la del entrenador. En ese sentido, tanto Vilanova como Del Bosque consideran indiscutible e imprescindible a Cesc en sus equipos. Tiene talento, calidad, llegada, carácter y mucha experiencia pese a su juventud. No tengan ninguna duda de que estamos ante un jugador que será determinante en el futuro inmediato del Barça.

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