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Era un día para disfrutar y los internacionales de la Roja lo hicieron. Tras hacer historia, tocaba dejarse llevar...

España protagonizó una fiesta de leyenda para celebrar que había hecho historia en la Euro 2012. Cientos de miles de aficionados se echaron a las calles y los jugadores de la Roja se dejaron contagiar del gran ambiente.

De hecho, más de uno tuvo que tirar de bebidas como el agua o la limonada para vivir con total intensidad la fiesta. Un hielo por aquí, un vasito por allí... y la selección se puso a tono para disfrutar del momento.

Eso sí, a alguno le tocó pagar su sed al final de la celebración....

El que encabezó la clasificación de los más sedientos fue Xabi Alonso: el tolosarra eludió hablar en público y apenas se separó de la grada, probablemente para evitar que esta se cayera.

Sergio Ramos no fue tan cauto, y protagonizó una de las intervenciones más naturales de la noche dedicándole algún piropo subido de tono a Pepe Reina, que también había se había apuntado a dejarse seducir por el agua y la limonada en el autobús.

Otros fueron más discretos pero no escaparon a los objetivos: Jordi Alba, con un gorro en la cabeza, Raúl Albiol o Juanfran tuvieron su affaire con la sed y salieron ganando.

Como suele decirse, un día es un día y hacer historia bien merece una fiesta a lo grande. Mañana por la mañana tocará hidratarse un poco menos...

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