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Susana Guasch: Por supuesto, Iker Casillas

Susana Guasch: Por supuesto, Iker Casillas

Getty Images

Nuestra columnista nos desgrana la situación actual de la portería del Real Madrid

 Susana Guasch
 Goal.com
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Periodista, presentadora de lasextadeportes y colaboradora de Onda Cero en Al Primer Toque

'Lasextadeportes' anunció anoche que Diego López abandona el barco. Sin duda, el mal menor ante otro año de mal rollo. Diego ha trabajado en la sombra, sin rechistar ni provocar un fogonazo de esos que tanto nos gusta a la prensa. Su fichaje fue un regalo caído del cielo porque la lesión de Casillas y la poca garantía de Adán (más después de utilizarlo como arma contra Íker) obligaron a Mourinho a batir el mercado… y demasiado tuvieron que removerlo para contratar al que entonces era el suplente del cuarentón Palop en el Sevilla. Él no quería irse. Es más, estaba convencido que pelearía la titularidad contra Iker Casillas, Keylor Navas o quien se pusiera delante. Su motivación definitiva, aparte del contrato de su vida, fue contar con el apoyo del entrenador de porteros, Villiam Vecchi, quien le puso bajo los palos durante la pasada Liga. Sin embargo, en el Madrid no basta con dejarse la vida en los entrenamientos: Fernando Hierro, en sus últimos años como futbolista, comentó una vez que el Real Madrid necesitaba un portero “que parase los dos o tres balones que le llegaran”. Hierro se equivocó en las formas (que no en el fondo) porque la eclosión de Casillas coincidió con un equipo fusilado a balonazos desde el Bayern de Munich hasta la Real Sociedad. Gracias a esa estadística demoledora, Casillas comenzó a forjar su leyenda.

Diego López es un gran portero del que no se habla en las charlas de barra de bar. Todavía está por llegar su parada imposible que regale un título o una clasificación importante. Y ahí Casillas gana a cualquiera por goleada: cuando está en forma, las salva de todos los colores; quién no se acuerda de ese ‘Madrid de Ronaldo y Casillas’, o las paradas decisivas en Sudáfrica 2010 y la final de Copa de 2011. Y cuando está descentrado, como en los últimos tiempos, también le suele salir bien. Sus servicios no fueron imprescindibles en la última final de Mestalla y Lisboa; al revés, si Sergio Ramos no logra cabecear ese milagro, seguramente Casillas ya estaría de pretemporada con el Arsenal, club que le atrae mucho por la ciudad de Londres. Y como la directiva no es ajena al runrún mediático y de las redes sociales sobre los ‘casillistas’ y ‘mourinhistas’ (todos estos últimos defensores de Diego), el club ha optado por la intervención quirúrgica: el que no tiene currículum a la calle para dar paso a Keylor, contratado por haber sido una de las grandes sensaciones del Mundial. Sucede en cualquier empresa.

El fichaje del costarricense no era necesario, desde luego, pero hemos contado mil y una veces que a Florentino le encanta cambiar cromos y comprar los más cotizados del mercado. En el caso de Keylor, el presidente invierte en futuro porque va a ser el portero que asegure una transición tranquila hasta el adiós definitivo de Casillas. También habría encajado Diego en ese rol, pero Keylor se ha hecho más famoso que el gallego y, sobre todo, no huele a Mourinho. Casillas no ha demostrado ser más competitivo que Diego López en el último año y medio, tampoco menos. Por eso, ha pesado la meritocracia: haberse ganado los galones. Y como el gallego es un excelente profesional, acatará la salida sin armar jaleo y punto.

Bien llevado, creo que Keylor no hacía falta este año. Casillas y Diego se han batido el cobre por un puesto y en esa pelea de egos Ancelotti tomó la tangente equivocada. Su postura estaba envenenada porque en el Madrid, como en el Barça y otros grandes, debe haber un gran portero que juegue lo gordo y otro más normal. Casillas pensó que si hace años pudo evitar que Florentino comprase a Buffon, el mejor de entonces, no iba a ser Diego López ahora quien le apartase del vestuario. Al capitán le han dado la oportunidad de ponerse las pilas para recuperar la versión del portero milagro porque la merece: su historial de servicios debe pesar en este club. Merece empezar otro año con tranquilidad. Y Diego se ha ganado la titularidad en otro sitio, por ejemplo, el Mónaco. ¡Ah!, y la única verdad innegociable es que, pese al calamitoso Mundial, por unas o por otras Iker siempre se salva de la quema. Sigue teniendo flor. Ahora que el capitán se queda, falta que vuelva otro: Raúl González Blanco. Dice El Mundo que Florentino le quiere ya como director deportivo. Y muchos volver a verle de nuevo en casa.

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