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El galardón de la FIFA está en riesgo de convertirse en un concurso de popularidad divisiva que atenta contra los valores fundamentales del juego

ANÁLISIS

Arsene Wenger reveló una verdad incómoda sobre el Balón de Oro al denunciar el culto al individuo en detrimento de la ética colectiva que predomina en el fútbol. "Estoy en contra de los galardones individuales", dijo el entrenador del Arsenal el mes pasado. "Ensalzar a uno solo va en contra de la esencia de este deporte", añadió.

"Lucho como un loco contra el Balón de Oro, que daña el fútbol. Inconscientemente, al jugador se le pide que rinda por él más que por el equipo".

Las nominaciones de esta edición son una manifestación evidente de la preocupación del técnico alsaciano y la campaña de estilo presidencial tácitamente aprobada por cada uno de los finalistas es una señal preocupante para el futuro.

Pero esta no tiene por qué ser la única manera. La FIFA podría encontrar la manera de recompensar a los jugadores que son la clave de un equipo y mejorar así la "esencia del deporte" en lugar de persistir en un concurso de popularidad del estilo de 'Eurovisión'.

Elegir a tres candidatos por encima del resto es una tarea muy difícil, ya que hay muchos más que solo los finalistas que deberían tener reconocimiento en la gala de este 13 de enero en Suiza. Los criterios de selección son simples y se basan en la premisa de Wenger de que  el juego en equipo es el valor fundamental que sustenta el deporte más popular del mundo.

Sin embargo, este es un premio individual, por lo que también debe haber espacio para jugadores cuyas contribuciones ayudaron a su equipo a alcanzar éxitos por encima de las expectativas. El tiempo es el factor definitivo. ¿Por qué será recordado el 2013 futbolístico?

Esta es uns simple lista de finalistas alternativa a los del Balón de Oro. Déjanos tu opinión a través de las redes sociales o en la sección de comentarios de este artículo.

PHILIPP LAHM POR DELANTE DE FRANCK RIBERY


No existe argumento alguno para discutir que el Bayern Múnich fue el mejor equipo de 2013. Ganaron todos los títulos que pudieron -salvo la Supercopa alemana- y se han consolidado para hacer del 2014 un año para el recuerdo.

Pero, analizando los detalles de los éxitos de la pasada temporada, es evidente que se basaron en la solidez defensiva del equipo. Solo recibieron tres goles en todas las fases eliminatorias de la Champions League. Los campeones alemanes han encajado ocho goles esta temporada y solo once en la segunda mitad de todo el curso pasado, siendo cinco de ellos en partidos sin importancia, una vez conseguido el título allá por el mes de abril. En los encuentros realmente clave, recibieron 13 goles en todo un año natural.

Además, saben golear. Lo han demostrado en los 16 partidos de esta Bundesliga, donde han marcado 42 goles, o en la eliminatoria contra el Barcelona en la semifinal de la Champions League de la pasada temporada, a los que golearon por un parcial de 7-0. Pero lo que establece la diferencia en comparación con otros campeones europeos del pasado, son las cifras defensivas.

Es obvio que, a la hora de entregar el Balón de Oro, no se puede premiar a toda la unidad defensiva de un equipo, desde el portero hasta los centrocampistas defensivos, pasando por la línea de defensores. Así, sería lógico en caso de premiar a uno solo que los méritos fueran para el capitán del Bayern, Philipp Lahm, un estandarte.

Mientras Franck Ribery se merece la misma mención como líder de un imponente ataque en el que los jugadores se reparten los goles, la figura más representativa del equipo recae en el ataque sobre la defensa.

A caballo entre defensa y ataque se encontraría como candidato Bastian Schweinsteiger, jugador clave en ambas líneas. Sin embargo, el tiempo y las estadísticas juzgarán a este Bayern como uno de los mejores equipos defensivos de la historia, algo que no se puede decir en el aspecto ofensivo. Así, la nominación para el Balón de Oro debería ser para Lahm.

ROBERT LEWANDOWSKI POR DELANTE DE LIONEL MESSI


Fue un 2013 bastante previsible. Todos los clubes destinados a ganar sus respectivas ligas terminaron por hacerlo. Además, no fue una sorpresa que el Bayern Múnich acabara ganando la Champions League en Wembley, a pesar de no ser desde el principio de la competición los favoritos al título.

La mayor sorpresa de todas, el único equipo que desafío la lógica, fue el Borussia Dortmund. Por segunda vez en la historia, un conjunto que pertenecía al cuarto bombo, alcanzó la final. Superaron por el camino el duro escollo del Real Madrid, a quien apearon en semifinales después de una goleada en la ida (4-1).

Además, aquel partido vio una de las actuaciones individuales más destacables de la temporada, ya que Robert Lewandowski marcó los cuatro goles de los alemanes. Ese registro será sin duda una de los que queden para el recuerdo.

Cuatro goles de un mismo jugador en un partido de la Champions League ya es raro, pero... ¿en una semifinal y contra el club más laureado de la historia? Jamás se olvidará.

Por supuesto, un solo partido no marca un destino. Lionel Messi nos dejó varias actuaciones maravillosas y él solo se bastó para dar la vuelta a una eliminatoria contra el AC Milan. Pero, en conjunto, las estadísticas de Lewandowski se equiparan a las del argentino en 2013.

El delantero polaco marcó 36 goles para el Dortmund entre todas las competiciones, mientras que Messi marcó 41. Claro que la diferencia podría haber sido mayor a favor del jugador del Barcelona si no hubiese tenido tantas lesiones, su lastre esta temporada.

Pero se trata de niveles de apoyo y expectativas. Con Messi, se espera que el Barcelona gane la Liga BBVA y alcance al menos la final de la Champions League. El conjunto blaugrana es uno de los más fuertes en ataque de la historia y toda su creatividad ofensiva se centra en torno a Messi. Así, el argentino sí que cumplió con su trabajo en 2013. Marcó los goles que su status requería, pero nada más. La exigencia es ya tan alta que no llevar al Barça a más éxitos colectivos juega en contra del mito argentino.

Por contra, el Dortmund superó con creces sus expectativas. Terminó segundo en la Bundesliga, aunque su presupuesto no se puede comparar, ni de lejos, con el del Bayern. Ya que, por esa regla de tres, en ningún caso estarían luchando a nivel continental con el Real Madrid, Barcelona, Manchester United, PSG o Chelsea.

¿Puede compararse, en cuanto a calidad, la línea de asistentes de Lewandowski a los que tiene Messi en el Barcelona? El polaco terminó como segundo máximo goleador tanto en el campeonato alemán como en la Champions League.

Lidera además la tabla de goleadores en la Bundesliga, a pesar de que Mario Götze fue vendido al Bayern e incluso con todas las lesiones que ha sufrido el Dortmund. La actitud de Lewandowski ha sido siempre impresionante. A pesar de que cambiará de equipo en verano, en ningún momento ha dejado de rendir profesionalmente.

¿Otros jugadores se preocuparían por protegerse y no caer lesionados antes del gran reto de sus carreras? Probablemente. Pero Lewandowski no. Nuevamente, si los criterios para elegir a los finalistas representasen a aquellos que han ayudado a sus equipos a superar las expectativas, Lewandowski debería estar en la lista.

GARETH BALE POR DELANTE DE CRISTIANO RONALDO


La elección más difícil. Va más allá de que las estadísticas de Ronaldo en 2013 son mejores. Pero en definitiva, el Real Madrid no peleó el título de Liga, fueron humillados en la final de la Copa del Rey y eliminados por el Borussia Dortmund en la semifinal de la Champions League. 

Ronaldo ha brillado en muchos partidos, pero no tanto cuando más se jugaba el equipo. Además, no debemos olvidar las goleadas inherentes que consiguió el Madrid la pasada temporada. Tenían la plantilla más cara del mundo, el entrenador mejor pagado y al entonces jugador más caro del planeta. Definitivamente, no cumplieron con las expectativas, ya que su único título fue la Supercopa de España.

Cristiano Ronaldo marcó por diversión en un equipo creado en torno a él, que ni siquiera cuenta con un delantero centro puro porque su juego afectaría al del portugués. Toda la estrategia del Madrid cayó en manos de Barcelona, Borussia Dortmund y Atlético Madrid.

El '7' del Madrid es ahora el jugador mejor pagado del mundo y sí, merecía ese incremento por su contribución. Pero, ¿superó en 2013 sus expectativas y ayudó al Real Madrid a alcanzar el éxito? Probablemente, la respuesta a esta pregunta viene sola con el fichaje de Gareth Bale. Si la 'Ronaldo-dependencia' funcionaba en la 2012-2013, ¿por qué gastarse 100 millones de euros en un jugador para la misma posición? Aunque el Madrid quiera disimularlo, el fichaje de Bale es una bofetada al 'metódo Ronaldo' que orquestó José Mourinho.

¿Y qué pasa con Bale? Tampoco consiguió llevar a su equipo por encima de las expectativas. El Tottenham falló en su intentó de alcanzar la Champions League y tampoco obtuvo ningún título. Terminaron quintos en la Premier League, acorde con las expectativas iniciales.

Sin embargo, sin Bale los Spurs habrían bajado su rendimiento, como han demostrado esta temporada tras la venta del galés. Bale marcó 15 goles en el Tottenham en todas las competiciones y se llevó el premio al Mejor Jugador de la Premier League. Superó en la votación Robin van Persie, que llegó al United para volver a hacerlo campeón, y a Juan Mata.

Hay que tener en cuenta aquí un aspecto intangible. Gareth Bale marcó siete goles en cinco partidos entre enero y marzo, un registro alcanzable en la Premier League, pero solo por delantero. ¿Es más difícil conseguir estas rachas en Inglaterra, dada la competitividad, que en otras ligas europeas? Quizá sea una afirmación arriesgada, pero puede que tenga validez.

Tampoco es comparable el nivel del entorno que rodeaba a Bale - Aaron Lennon, Lewis Holtby, Gylfi Sigurdsson- contra el de Cristiano Ronaldo -Mesut Özil, Ángel Di María y Luka Modric. Sobran las palabras.

Algunos dirán que Bale no debería ser considerado para el Balón de Oro por no jugar la Champions League. Pero aunque no tuviera su oportunidad con los Spurs, el galés ya ha demostrado su calidad con el Real Madrid con dos goles en tres partidos, incluyendo uno contra la Juventus.

Bale solo puede derribar las puertas que tiene frente a él. El hecho de jugar medio año en un club 'secundario' debería contar a su favor a la hora de analizar sus éxitos individuales. Bale quería jugar al más alto nivel y su gran temporada en el Tottenham le valió como trampolín para mayores cotas.

Mientras una lesión nubló su debut en el Bernabéu, lleva 7 goles y varias asistencias en 10 partidos disputados hasta la fecha. Además, se convirtió en el segundo jugador británico desde 1951 -después de Alan Shearer- cuyo traspaso era digno de ser pagado como el mayor del mundo.

Ese fue el 2013 de Bale, un año sensacional que debería tener reconocimiento para el internacional galés.

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