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Tras los incidentes ocurridos en el vestuario durante el entretiempo, el equipo de Gorosito no salió a la cancha y denunció agresiones de parte de la policía.

El entrenador de Tigre, Néstor Gorosito denunció que el plantel fue emboscado al regreso del primer tiempo: "Liberaron la zona y sacaron dos revólveres. Mano a mano no se la bancan. Son cagones. No se juega más".

Gorosito habló desde el vestuario del Morumbí.
Luego de la suspensión del partido, las cámaras de TV pudieron acceder a los vestuarios, pudieron mostrar las manchas de sangre, producto de las agresiones sufridas por jugadores del equipo argentino.

Damián Albil mostró un culatazo en el pecho: "estuvimos peleando 15 minutos contra tipos que vinieron a agredir. Me sorprende de un club como São Paulo, es inentendible." El arquero agregó: "ya al principio, cuando quise hacer la entrada en calor, no me dejaron. Después sacaron unos látigos y nos empezaron a pegar. Una vergüenza".

Otro de los jugadores golpeados, Matías Escobar, exhibió su pómulo derecho inflamado: "me pegaron con una botella de vidrio, de Gatorade, desde tres metros. Lo que más miedo me dio fue cuando llegó la policía, se pusieron con los palos a pegar".

Lo corroboró Rubén Paquini, encargado de seguridad de Tigre, detalló parte de lo sucedido: "nos emboscó la gente de seguridad. Nos estaban esperando. Le pusieron un revólver a Albil en el pecho. Fue una emboscada. Gastón Díaz está golpeado, Botta tiene la cara hinchada. Ze Carlos, uno de los representantes del São Paulo estaba en la primera fila, pegando".

"Me puse a separar y me pegaron de atrás. Eran patovicas. Nos esperaron en la zona de vestuarios pero nos esperaban para golpearnos", agregó el representante del club argentino.

Pasada una hora de los hechos, el plantel se apresataba a presentar la denuncia pertinente, en compañía del cónsul argentino en San Pablo, Agustín Molina Arambarri, quien detalló: "Van a ir a la Policía Civil, tomaremos testimonios y pruebas del micro agredido también".

Estas tremendas fallas de seguridad ocurren en el país que en 18 meses será sede de la Copa del Mundo.

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