Tigre 0-0 Sao Paulo: La final de la Copa Sudamericana se queda para Brasil

Ambos discutieron más de lo que jugaron y terminaron empatando sin goles en La Bombonera. Luis Fabiano agredió a un rival y dejó a su equipo con diez
Lo increíble del fútbol es que en 90 minutos se pueden dar tantos contrastes como un panorama monocromático. En este caso, se vieron dos caras completamente diferentes de ambos equipos. El ida y vuelta del comienzo quizá haya hecho suponer a cualquier desprevenido que este no era el partido final porque ninguno de los dos tomaba los recaudos habituales de un encuentro decisivo.

Cuando las expulsiones de Luis Fabiano y Alejandro Donatti calentaron el clima, tanto Tigre como San Pablo apretaron los dientes y fueron a disputar cada pelota con mayor vehemencia y el conjunto brasileño comenzó, de a poco, a dominar en la posesión de pelota. Con el esférico en su poder, los dirigidos por Ney Franco se plantaron en campo rival y tuvieron algunas llegadas aisladas pero no demasiado riesgosas aunque Damian Albil tuvo que entrar en acción para despejar remates de media distancia.

Como si fuera un reloj de arena cuyo contenido cayó íntegramente a la parte inferior, en el complemento los roles se invirtieron y el equipo de Gorosito arrinconó a un desconocido cuadro paulista que no repitió lo hecho en la primera etapa. El envión le duró casi 20 minutos a Tigre, que no supo aprovechar el momento en el que su rival se dedicó a discutir y perdió de foco el partido. A pesar de la merma en el rendimiento, los brasileños nunca perdieron el orden y por eso al local le costó romper la defensa, sobre todo porque el joven Botta, figura en los últimos partidos de Tigre en la Sudamericana, no fue gravitante.

El gran problema del cuadro brasileño fue que sus rápidos volantes no tenían referencia en ataque como para jugar la pelota y pasar en busca de la pared, tarea asignada a un Luis Fabiano que, con su infantil expulsión, perjudicó mucho más a su equipo que lo que significó para Tigre la ausencia de Donatti. Sin embargo, sin su líder en ataque, el conjunto brasileño cumplió con el objetivo de no perder y definirá en un Morumbí que estará repleto.