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Hugo Almeida, Nelson Oliveira y la posible solución del '9' de Portugal

El fútbol luso es incapaz de crear un delantero del nivel del resto del equipo y lleva décadas usando alternativas sin gol ni regularidad. Ante España, además, Postiga está lesiona

ANÁLISIS

La lista de los mejores jugadores del mundo tiene, posición por posición, una gran parte de los actuales internacionales portugueses. Referentes del momento, experimentados, curtidos en una generación similar por la edad global del combinado y con el mismo patrón de explotación a nivel nacional para el posterior paquete directo a las mejores ligas europeas. Estaría Cristiano Ronaldo como extremo-delantero mundial, pero también habría hueco para Nani como desequilibrio natural, Moutinho como magia entre líneas o Pepe como zaguero correoso y veloz. Cualidades que jamás supieron engendrar en un delantero centro referencial. Pues muy a pesar de haber disfrutado con la heroica presencia de Eusebio, de goleadores circunstanciales como Nené o incluso el contemporáneo Pauleta (máximo killer histórico), la merma eterna de Portugal es su remate y finalización.

Desde que el killer dejara su lugar tras el Mundial de 2006, y ya incluso antes, la búsqueda de ese ‘nueve’ ha sido el principal problema (llegaron a nacionalizar a Liedson) para un combinado capaz de generar los mejores extremos del planeta, pero de inutilizarles con la falta de un rematador que culminara toda esa amalgama generativa a sus espaldas. Esta Eurocopa 2012 no es una excepción y ante España, con la lesión del dubitativo y frío Postiga como añadido, las opciones serán mucho más limitadas.

Hasta ahora, el zaragocista Helder Postiga había participado en todos los encuentros que ha disputado Portugal, mostrando el mismo carisma y energía que siempre rebosa, pero con la excesiva necesidad de ocasiones constantes para mejorar sus registros y convertirse en delantero posicional. En la Eurocopa ha disputado hasta ahora 238 minutos y un gol, aunque como el debate sobre la delantera es el principal temor luso desde hace tiempo, las alternativas siempre han merodeado a su alrededor y solo la defensa absoluta de Paulo Bento a sus cualidades y experiencia, le abrieron paso entre la poca galería de posibilidades que tiene en su banquillo. Sin posibilidad de volver a situarlo de inicio debido a una lesión muscular ante la República Checa que lo aparta del torneo, las dos opciones más viables sin cambiar de esquema ni la propuesta, son igualmente diferenciales y de variantes opuestas.

HUGO ALMEIDA, PRIMERA OPCIÓN POR FÍSICO-EXPERIENCIA

Hugo Almeida: Almeida es mucho más físico, corpulento, potente y experto, sabiendo además aprovechar todo ello para aportar segundas jugadas, dudas defensivas y aportaciones por alto desde la banda o jugadas a balón parado. Sin minutos, sí entró a suplir a Postiga ante los checos en cuartos de final con más de una hora por delante, en un movimiento que puede ser entendido como prioritario de cara a España. Menos dotado técnicamente pero más aprovechable por sus condiciones que, por otra parte, ya explotó ante la roja en Lisboa en un amistoso hace año y medio (4-0 para los lusos). Ha sumado 15 goles en 37 partidos con el Besiktas este curso y con Portugal otros 15 en 45 internacionalidades. Un clásico de los últimos años en la selección y el delantero que, en principio, más opciones tenía para haber sido incluso titular inicial en los planes de Paulo Bento. Llamó la atención que el primer recambio de Postiga no fuera él, aunque viendo el contexto de los partidos en los que jugó Oliveira primero, sí hay cierta relación y comprensión.

OLIVEIRA, LA ATRACCIÓN QUE BUSCA TRAMPOLÍN

Nelson Oliveira: Se maneja mejor con más panorama, como llegador, incluso partiendo desde la banda y generando propuestas desequilibrantes con circulación o en carrera, aunque pocas veces concluyendo una asociación global. El prototipo de atacante que propone el jovencísimo jugador del Benfica, una de las revelaciones del año en la Liga Sagres tras ser premiado como mejor aparición del 2012, no reúne las pretensiones de todo jugador de remate en área. Pese a haber sido segundo máximo anotador en el Mundial Sub 20 del año pasado y ya como jugador ‘número 12’ del cuadro lisboeta en este curso por la cantidad de minutos que ha sumado saliendo desde el banquillo como primer opción revulsiva, Oliveira es un atacante de espacios. En 21 partidos con las Águilas marcó apenas tres goles, por lo que evidencia que su mejor cualidad no es la de definir ni la del remate final, lo que merma sus opciones ante rivales contra las que tendrás posesión de balón, pero no ante los que buscar alternativas a la contra o a espaldas de la defensa.

Otras alternativas de naturaleza más experimental serían la inclusión de Cristiano Ronaldo como delantero centro (una posición donde sí ha tenido presencia en más de una ocasión), colocando en su extremo a Silvestre Varela (con gran velocidad para las contras) o incluso a Nani (cambiándolo de banda para que entrara el citado Varela o hasta Quaresma). Tres movimientos para decidir quién será el rematador de Portugal en su cuarta semifinal continental, aunque desde luego, no para liquidar la solución a su problema histórico con el ‘nueve’, para el que aún hoy, tan solo hay experimentos inconcluyentes.

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