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Aunque este año Ramos no nos ha felicitado la Navidad en inglés, os mandamos nuestros mejores propósitos de cara a estas fechas tan señaladas

Por fin llegó la Navidad. En toda Europa, los futbolistas han hecho las maletas para descansar después de haber completado el primer tercio de la temporada. Todos menos los de la Premier, que no tendrán más remedio que seguir la dieta y contratar a un terapeuta para que le explique a las novias y madres de turno por qué su ligue/hijo no podrá estar con ellas durante unas fechas tan señaladas...

Ahora cada uno puede aprovechar para estar con su familia, desconectar o darse algún pequeño capricho típico de futbolista (un Ferrari, un yate, un viaje a un destino de nombre impronunciable...). El que seguro no cambiará su rutina será Balotelli: tiene tantas discotecas en Milan a las que entrar, tantas lentillas de colores para probarse, tantas botas con diferentes estampados, tantas chicas con las que f...amiliarizarse.

Pero aunque todo parece idílico en este mundo inalcanzable de dinero y fama, los jugadores  tienen serias dificultades para vivir lejos del fútbol, según la conclusión a la que han llegado los últimos estudios neuro-sociológicos. Es como el síndrome del marinero en tierra, una enfermedad no diagnosticada que provoca un sinfín de problemas en las situaciones cotidianas.

Imaginaos el drama y las terribles consecuencias: Diego Costa o Pepe no tendrán al lado a un árbitro que les diga qué está bien y qué está mal, Xavi arrancará las bolas del árbol de su casa y se las pasará a sus familiares, que no sabrán que hacer con ellas, e incluso Benzema podría verse forzado a echar una carrera al sprint por primera vez desde que comenzara su carrera deportiva cuando el pavo se esté quemando en el horno.

No quiero ser catastrófico, pero que el fútbol se acabe, aunque solo sea por dos semanas, desequilibra un poco (más) el mundo.

Llegados a este punto en el que el fin parece estar cada vez más cerca, me gustaría guardar un minuto de silencio por el 'Morry Christmas' de Sergio Ramos. Este año alguien con dos dedos de frente en el departamento de comunicación del Real Madrid le ha aconsejado no deleitarnos con su felicitación bilingüe, así que no podremos disfrutar de esa brillante pronunciación anglo-andaluza que reconfortaba el alma. En su lugar, os íbamos a enseñar en exclusiva la postal que Messi ha mandado a Faus, pero se ve que ha debido perderse en algún buzón de correos (?).

El año que dejamos atrás ha sido duro. Muy duro. Y no os voy a mentir, tocará seguir luchando en 2014, así que sigamos el dogma del cholismo y vayamos 'partido a partido', pensando siempre en nuestro próximo rival. Si el Alcorcón le metió cuatro al Real Madrid, ¿por qué nosotros no vamos a meterle un gol a la crisis y a los malos momentos?

Pongámonos positivos: en enero por fin podremos dejar de hablar del Balón de Oro, salvo que Blatter vuelva a abrir el periodo de votación y nos dé un infarto a todos, luego viviremos la recta final de las ligas y la Champions, en verano llegará el Mundial y justo después un mercado de fichajes que promete. Que nadie se atragante con las uvas, que os queremos a todos de vuelta.