Lionel Messi firma una revolución en Moscú y deja helado a Unai Emery

El argentino, con sus dos goles, mete al Barcelona en octavos como primero de grupo y se 'carga' al Spartak, que ni siquiera jugará la Europa League
Lionel Messi es pequeño, pero matón. Tanto, que es capaz de armar una revolución en menos de noventa minutos. Y no una revolución cualquiera. Una revolución rusa. A su lado, los hechos históricos acontecidos en Moscú parecen un juego de niños.

El crack del Barcelona se plantó en el Luzhniki, marcó dos goles y se fue como si nada hubiera pasado. Y mientras él se toma las exhibiciones con naturalidad, Unai Emery se queda sin Champions ni Europa League. Por primera vez en su historia no podrá decir: "Al menos quedamos terceros". Esa frase, que con el Valencia le servía, no le llevará a ninguna parte en el Spartak.

Así pues, en Goal.com tiraremos de tópicos y diremos que Messi dejó helado a su rival, que es un pequeño gran hombre, que no hay quinto malo (lleva cinco goles en Champions)... Y sobre Emery, que de donde no hay, no se puede sacar.

Como siempre, nosotros te presentamos la instantánea y te contamos el guión que hemos preprado para acompañar la fotografía. Ahora es el momento en el que debes unirte y contestar a la siguiente pregunta: ¿Cómo titularías el Fotomontaje de hoy?