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Si bien el jugador era casi imprescindible, la oferta del Manchester United era irrechazable

OPINIÓN

Finalmente se hizo oficial y Ángel di María deja el Real Madrid tras dos veranos llenos de dudas y rumores sobre su salida del club blanco, que finalmente percibirá 75 millones de euros más variables por parte del Manchester United por el traspaso del argentino.

Analizando la venta, podemos encontrar dos claras vertientes, la económica e institucional y la deportiva. A nivel institucional, el traspaso de Di María es posiblemente la mejor operación que ha realizado el Real Madrid, incluso por delante de los fichajes de Cristiano Ronaldo o Gareth Bale. El argentino no tiene el mismo peso mediático que ambos cracks, por lo que el monto de la operación, que podría incrementarse en funciones de bonus por variables, es sin duda el resultado de una obra maestra en los despachos. Para los sentimentalistas, recordemos que el fútbol, al final, no deja de ser un negocio, donde unos empresarios contratan a empleados pensando siempre en lo mejor para la empresa y la operación Di María era buena para el club.

Sin embargo, podemos centrarnos en lo puramente futbolístico para discutir la salida del argentino. Ya el verano pasado, el club intentó vender al jugador pero fue Carlo Ancelotti el que decidió contar con él. En un giro del destino, Di María se convirtió en una pieza clave para los blancos, reconvertido en interior y siendo determinante en partidos importantes como semifinal y final de la Copa del Rey o en la mismísima final de la Champions League ante el Atlético de Madrid. La famosa imagen de su 'acomodo' fue perdonada por una afición que le adoraba a pesar de todo. 

Muchos recordarán la operación como la gran venta de Florentino Pérez y razón no les falta, pero el Real Madrid pierde un pilar, uno de los jugadores más desequilibrantes del panorama futbolístico que había alcanzado su máximo esplendor. Muchos dirán que se fue por dinero y posiblemente sea en parte cierto, pero hay mucho más que eso. Di María no vendía camisetas y quizás no era el más simpático, pero siempre se partió la cara por el club, dejando de lado errores puntuales por su personalidad. Además, la carta del argentino, asegurando que él nunca quiso marcharse y que alguien en la directiva es responsable de su salida, abre nuevas preguntas y dudas sobre el asunto.

Sea como sea, el Real Madrid ha obtenido 75 millones de euros, el Manchester United ha fichado a un crack mundial (necesario por como ha empezado la temporada) y Di María se siente por fin valorado por el club que defiende. Solo el tiempo nos dirá quién es el triunfador y el perdedor en esta historia pero para los románticos del fútbol, la salida del Fideo es un error, si bien muchos equipos en el planeta desearían poder cometer tales errores.

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