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Tras alzar la Supercopa de Europa, nuestra columnista nos ofrece sus impresiones sobre el nuevo Real madrid de Carlo Ancelotti

 Susana Guasch
 Goal.com
Síguela en
 
Periodista, presentadora de lasextadeportes y colaboradora de Onda Cero en Al Primer Toque

Fútbol total en el Santiago Bernabéu. No es que el Real Madrid se haya reencarnado en la mítica Holanda de Cruyff, es que a Carlo Ancelotti le han comprado un parque de atracciones entero. Vale, Cristiano sigue siendo el amo con o sin lesiones, y Gareth Bale se está preparando para compartir protagonismo. Los niños piden a sus padres el lote completo de camisetas. La del portugués, por supuesto; también la del correcaminos galés y no puede faltar la de Toni Kroos, un “pelotero” de esos a los que el propio Cruyff se refirió diciendo que ahora los compraba el Madrid. Para la ‘Jamesmanía’ habrá que tener más paciencia: ya irá soltando su zurda poco a poco y, sobre todo, asimilando eso de haberse convertido en ídolo de masas de la noche a la mañana. ¡Ah!, Benzema ha sobrevivido a la nueva quema por quinto año consecutivo: Florentino se fue a buscarlo a un arrabal francés y le acaba de renovar. Quienes se quejen de su aparente falta de gol o insistan con Falcao, que vean las estadísticas de Cristiano o Bale. No hace falta que todos marquen treinta o cuarenta goles: a Benzema le gusta currárselos.

Sondeo Twitter después de la victoria de la Supercopa europea y surge con fuerza la corriente de opinión de los billetes. ‘El dinero del Madrid gana títulos comprando a los mejores’. Demagogia. Ni el Paris Saint Germain ni el Manchester City han ganado la Champions habiendo despilfarrado cheques al portador. Ancelotti fichó hace un año con la idea de jugar su fútbol, el de tener la pelota y ganar por aplastamiento. No fue tonto y supo que Mourinho había acostumbrado muy bien al equipo a contraatacar. Pero con Kroos y James se le ha acabado la coartada: hay una buena pila de jugones para divertir al Bernabéu mareando al rival. Javier Tebas, presidente de la Liga, estará de enhorabuena porque el próximo clásico va a congregar a casi toda la jet set del fútbol mundial (lástima que a ese pedazo Ibrahimovic no le dejaran presumir en Can Barça). Los nuevos ‘galácticos’ de Florentino contra ese tridente todavía fantasma de Messi, Neymar y Luis Suárez. O sea, brutal.

También es escandaloso el casting de secundarios del Madrid. Ancelotti está curtido en mil batallas y habiendo entrenado a ‘Zidanes e Ibrahimovics’, ‘Maldinis y Lampards’, ‘Del Pieros y Drogbas’, jamás habrá ojeado un banquillo como el de Cardiff. Si falla Casillas (que no es el caso), está el mejor portero del Mundial; Khedira es campeón mundial y no fue ni convocado; Di María es suplente por accidente; a Coentrao le han hecho una lobotomía, pero por si acaso espera Marcelo; Varane es el futuro de Francia y de blanco es el tercero en discordia; Isco se ha encontrado de bruces con el fichaje mediático de James, y si a Carletto le faltan centrocampistas, ahí están el maestro Xabi Alonso y su discípulo Illarramendi por si cabe a presión. Y Arbeloa sigue siendo Arbeloa. Dos equipos diferentes que pelearían con Atlético y Barcelona (por respeto, primero el campeón) en esta Liga de abusones. Suena presuntuoso decir que comienza un ciclo merengue, pero las ganas por ver a este Madrid y averiguar quién es capaz de tumbarle animan el cotarro.

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