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Karim Benzema: tratamiento de galáctico en el Real Madrid

El galo, renovado hasta 2019, entra en el escalafón salarial reservado a los cracks mundiales. El equipo merengue, y especialmente Ronaldo y Bale, ganan con su permanencia

OPINIÓN

Karim Benzema regresó a la disciplina del Real Madrid este viernes, después de las correspondientes vacaciones estivales tras el Mundial de Brasil. Se integró directamente a la dinámica de entrenamientos en Valdebebas, no ya en la gira del equipo por Estados Unidos. Dicen que Carlo Ancelotti le echó de menos esas dos primeras semanas de pretemporada en los partidos ante Inter de Milán y Roma. Lógico. Porque en el primer equipo no hay más arietes, a día de hoy. Y porque, sea como fuere, hay pocos delanteros en el mundo como Benzema, con lo que echarle de menos es prácticamente inevitable cuando no está. “Nunca apreciamos lo que tenemos hasta que lo perdemos”, reza el dicho popular español. Y con Benzema sucede exactamente eso.

Afortunadamente para el Real Madrid, los hay en Valdebebas y en la planta noble del Santiago Bernabéu que han sabido aprehenderlo. Puede que no sea un delantero desgarrador, de los que pelean cada balón como si fuera el último, como hacía Gonzalo Higuaín. Puede que tampoco sea un delantero ratón de área, el más listo de la clase, como era Raúl González. Puede que no sea ese delantero rematador, con la escopeta siempre cargada, como Ruud Van Nistelrooy o Radamel Falcao. Puede que tampoco sea ni siquiera un delantero de ésos habilidosos que gustan de jugar fuera del área, como Luis Suárez. Pero Benzema tiene mucho de cada uno de ellos. No será un 10 en ninguna de esas suertes del fútbol, pero sí un 8 en todas y cada una de ellas. Lo que es mucho decir.

Y además, una de las cuestiones más importantes para el Real Madrid: se entiende ya a la perfección con sus compañeros, con los que combina tan fácil como el ginebra y la tónica. El fútbol asociativo y los movimientos de desmarque del francés son el impulso ideal para el juego directo desde bandas que practican Cristiano Ronaldo y Gareth Bale. Quizás en otro equipo, o con otros compañeros, la eficacia de Benzema no se mediría con los mismos enteros. Pero tratándose del Real Madrid, es una suerte cómo encaja el tridente atacante. De ahí la magnífica noticia para el madridismo que supone la recientemente oficializada renovación con el delantero galo.

Andaban jugando al gato y al ratón, nunca mejor dicho, durante todo el año. Pero al final, tanto el Real Madrid como el propio Benzema han entendido que ambos son mejores yendo de la mano. El club no lo ha hecho público pero, según algunos medios, el jugador verá cómo se incrementa su sueldo hasta niveles que hace no mucho estaban reservados únicamente para los cracks mundiales, galácticos y los símbolos del madridismo. Con un contrato que le podría garantizar estar en Concha Espina nada menos que diez años, toda una vida. Se merecía el francés que lo bañaran en oro (al menos hasta cierto punto). Mientras tanto, el club se garantiza la permanencia de su delantero ideal. El cuarto gran fichaje del verano para los blancos, tras los de Toni Kroos, James Rodríguez y Keylor Navas. Así pues, todos contentos, con un claro beneficiado como fruto de esta renovación: el Real Madrid. Ahora ya sólo queda lo de fichar a un compañero de delantera, o no. Pero eso es ya otra historia…



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