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El partido va camino a quedar en el recuerdo como “el del gol de Di María”. Pero antes de que las gargantas argentinas se recuperen, analizamos su particular rendimiento

OPINIÓN
“¡A Di María me lo resistían!”, repetía Diego Armando Maradona mientras se golpeaba el pecho orgulloso de haber confiado en el flaco rosarino.

Di María este martes volvió a mostrar todos los aspectos de su juego que lo hicieron blanco de todas esas críticas. No lo hizo durante un ratito. No lo hizo todo un primer tiempo. Lo hizo durante 117 minutos.

Hizo (casi) todo mal. Lo que hizo. Y también lo que intentó hacer.

Mucho se habla de lo endeble de la defensa. De las pocas garantías que ofrece Sergio Romero. Pero no fue por ellos que no se liquidó el pleito antes de la prórroga. Fue porque arriba, Messi está muy sólo. Agüero lesionado, Higuaín irreconocible y Di María…Di María mostró ante Suiza, su peor cara. Sí, aún en el día que será recordado por ese gol de “Ave Di María”.

Hay algo que no se le puede cuestionar: su voluntad. Sus ganas de ir al frente. Su incansable despliegue. No llegó a media maratón, pero cerró con 12.595 metros. O sea…12 kilómetros y medio.

Pero decidió mal en cada intervención. Se vio, y las estadísticas asisten a la hora de analizar su actuación.

  • Mal en los pases (36 de 57 fueron correctos, apenas un 63% en entregas a los compañeros).
  • Impreciso en los centros. Envió 19, encontró a un jugador albiceleste sólo en cuatro oportunidades.
  • No muy fino a la hora de sacarse de encima a un rival, aunque los números en este rubro no fueron malos: lo logró en 9 de las 14 veces en las que lo intentó.
  • Ejecutó siete tiros de esquina. Encontró a un compañero en uno.
  • De cara al arco, siempre hablando hasta el minuto 117, no fue un gran día para Di María. Diez intentos al arco, apenas dos exigieron a Diego Benaglio, uno se fue desviado y, lo más llamativo, siete tiros bloqueados. Lo cual se traduce en remates con la marca encima.

Sí, todo muy lindo. Pero esto es fútbol. Los insultos al aire ante cada pelota desperdiciada, se los lleva el viento. Porque durante 117 minutos fue uno de los puntos más bajos del conjunto argentino. Pero en el minuto 118, el partido lo ganó él. El pasaje a cuartos de final, lo rubricó Ángel Fabián Di María Hernández. Lo ganó Fideo.

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