thumbnail Hola,
Luis Enrique, una apuesta fácil pero arriesgada

Luis Enrique, una apuesta fácil pero arriesgada

Getty

Nuestro columnista Edu Polo analiza al posible Barcelona de Luis Enrique

Edu Polo
 Goal
Síguelo en
 
Periodista, FC Barcelona, Cadena SER


Ya no queda ninguna duda, Luis Enrique es el elegido para entrenar al Barcelona la próxima temporada. Debo confesar que de salida soy escéptico respecto a la llegada del asturiano al Camp Nou. Como he explicado en alguna otra ocasión, yo era más partidario de Paco Jémez, en mi opinión el técnico que más provecho le podría sacar a la plantilla del Barça por su forma de ver el fútbol. Pero eso no quiere decir que Luis Enrique no pueda triunfar como entrenador azulgrana.

Fichar a Luis Enrique es a priori la apuesta más sencilla. Es un técnico que conoce la casa, que ya entrenó al filial y que es muy querido por la afición. Tiene el carisma que le falta a Martino y su conexión con la grada le ayudará muchísimo, sobre todo al principio. En ese sentido, Bartomeu y Zubizarreta apuestan sobre seguro, ya que Luis Enrique será recibido con los brazos abiertos por el siempre exigente público del Camp Nou y podrá trabajar sin sentirse cuestionado desde el primer día.

Luis Enrique acumula muchos argumentos para apostar por él como técnico del Barça. Conoce muy bien el club, ha crecido y madurado como entrenador con respecto a su etapa en el filial y en la Roma, su estilo se asemeja al que busca el Barça, con su carácter y pasión seguro que al equipo nunca le faltará actitud y es valiente a la hora de apostar por los jóvenes, como ha hecho en el Celta con Santi Mina o David Costas. Pero futbolísticamente es una apuesta atrevida y arriesgada. Luis Enrique no se casa con nadie, no tiene ningún problema a la hora de tomar decisiones impopulares o incluso de renunciar al estilo para lograr un objetivo concreto.

Recuerdo el partido en el que logró el ascenso con el Barça B a Segunda, en el campo del Sant Andreu. Aquella tarde, Luis Enrique nos sorprendió a todos con un once inicial plagado de sorpresas, con sistema de juego nuevo y dejando en el banquillo a los centrocampistas más técnicos. ‘Lucho’ sentó a Thiago Alcántara, Víctor Vázquez y Sergi Roberto, los tres futbolistas con más calidad de aquella plantilla, para jugar con un doble pivote más defensivo formado por Rueda y Oriol Romeu y retrasar a Jonathan Soriano a la mediapunta por detrás de tres ‘nueves’. Una táctica alejada del estilo Barça que acabó con empate a cero y con el filial en Segunda A gracias al 1-0 de la ida.

Explico este ejemplo para que nos hagamos una idea de lo que puede pasar la próxima temporada. Luis Enrique tiene personalidad suficiente para aparcar el estilo Barça si lo considera necesario o para dejar al crack de la plantilla en el banquillo, como hizo en la Roma con Totti. No se dejará condicionar por los jugadores, por la prensa ni por la afición y si tiene que tomar alguna decisión impopular o controvertida lo hará. Eso puede ser bueno, pero también se puede convertir en un problema, de ahí que se trate de una apuesta más arriesgada de lo que parece.

Otro aspecto a tener en cuenta es el carácter de Luis Enrique y su relación con los cracks de la plantilla. Por su forma de ser, el asturiano no deja a nadie indiferente, no hay término medio, o lo quieres o lo odias. No es fácil gestionar un vestuario como el azulgrana y su relación con las estrellas puede acabar en idilio o en divorcio sonado. Esperemos que suceda lo primero. En ese sentido, incoporar a su amigo íntimo Puyol al cuerpo técnico le podría ser de gran ayuda.

Como pasó con Guardiola cuando dio el salto del filial al primer equipo, Luis Enrique triunfará si le dejan que sea él mismo y pueda ejecutar sus ideas sin limitaciones. Su estilo gustará más o menos, pero si es así lo más probable es que las cosas le vayan bien. Tiene las ideas muy claras y personalidad, valentía y capacidad para afrontar el reto de sobras. De lo que estoy convencido es que su trabajo no dejará a nadie indiferente. Que tenga mucha suerte.

Relacionados