thumbnail Hola,

El Real Madrid sobrevive a las múltiples bajas que acucian merced a una impecable gestión del vestuario que permite tener a toda la plantilla implicada, con relevos de garantías

Osasuna visita el Santiago Bernabéu este sábado en un partido que son más que tres puntos para el Real Madrid. A escasas cinco jornadas del final de la Liga, cada punto vale su peso en oro ya. En este caso, con la posibilidad de conquistar el título incluso, y más a corto plazo, de presionar al Atlético, que este domingo tiene uno de los encuentros más difíciles que le restan en el campeonato. Y para este partido ante Osasuna, Carlo Ancelotti no podrá contar ni con los lesionados Jesé Rodríguez, Álvaro Arbeloa ni Sami Khedira –que aún no ha debutado pese a tener el alta médica-, y está en duda el concurso de algunos de sus jugadores ‘tocados’, como Karim Benzema, Gareth Bale, Marcelo o Pepe. En total, siete jugadores ni más ni menos fuera de juego o, al menos, no al 100% de sus posibilidades. Sin embargo, no hay nadie en el madridismo que se acuerde de las bajas, o que no piense que el Real Madrid pueda ganar a Osasuna este sábado.

Al fin y al cabo, ésta es la tónica habitual del Real Madrid en los últimos tiempos. Casi no ha tenido lesiones durante la temporada, a excepción de algunas de larga duración como las de Khedira y Jesé, pero en este tramo final se le está colapsando la enfermería. Así las cosas, con una plantilla de 23 jugadores, Carlo Ancelotti siempre tuvo ausencias notables ante Almería, Real Sociedad, Borussia Dortmund, Barcelona o Bayern Múnich. Necesitando tirar de la cantera incluso para partidos como los de Liga y la final de Copa del Rey. Y sin embargo, pese a no contar con los Cristiano Ronaldo, Gareth Bale, Xabi Alonso, Sergio Ramos, Marcelo o Arbeloa, el Real Madrid siempre salió victorioso de sus envites. Incluido en una final de Copa y una semifinal de Champions League. Algo más que meritorio.

De ahí que el madridismo pueda pensar con razonable confianza que ante Osasuna se puede sumar una victoria más pese a las bajas y los ‘tocados’. Por esa amplia plantilla de la que goza el club blanco. Pero también, y casi más importante, por la gestión que ha hecho de ella Carlo Ancelotti. Otrora muy criticado por lo que decían que era ‘mano blanda’ con los jugadores, o intento de agradar a todo el mundo, pese a perjudicar los intereses colectivos, hoy se ha demostrado que su gobierno del vestuario ha resultado impecable. La mano izquierda de Ancelotti se ha antojado bastante más útil para los intereses merengues que el puño de hierro que algunos reclamaban, y que durante algún tiempo anterior imperó en ese mismo vestuario blanco.

Y es que, a día de hoy, todos los jugadores blancos se sienten implicados e importantes en la difícil empresa de conquistar un triplete inédito para la entidad. De ahí que, a pesar de las muchas bajas, siempre encuentran relevos de garantías. Lo están siendo aquellos con menos minutos, como Nacho Fernández, Casemiro o Álvaro Morata, que cada vez que salen, cumplen con sobrada eficiencia. El defensa, últimamente, ante Real Sociedad, Schalke 04 o Atlético; el mediocentro, ante el Borussia Dortmund; o el delantero, ante cualquiera, de ahí que tenga la mejor media goleadora de las cinco grandes ligas (un gol cada 45 minutos). Carlo Ancelotti siempre lo dice: “cada minuto puede ser el más importante del campeonato”, y los tres jugadores lo tienen bien aprehendido.

Otro caso más que notable es el de Fabio Coentrao, que se ha antojado clave en la defensa madridista en los últimos partidos sin Marcelo, cuando en verano llegó a estar un par de horas con los dos pies fuera de la entidad. Durante muchas fases del curso también anduvo desaparecido, sin embargo Ancelotti siempre confió en él, descartando de plano su salida en invierno. Hoy muchos, dentro y fuera del Real Madrid, se plantean incluso si sería bueno mantener al ‘5’ en plantilla un año más, incluso.

Aunque los casos más flagrantes quizás sean los de Isco Alarcón y Ángel Di María. Ambos partían con la dificultad de entrar en el once por la tremenda competencia con jugadores como Gareth Bale. Ambos llegaron a estar fuera de los esquemas del técnico incluso. Y huelga recordar el caso del ‘acomodamiento’ genital del Fideo con el mercado invernal a punto de abrirse. Sin embargo, nadie les crucificó cuando no estaban en su mejor momento. Pese a las muchas presiones, sobre todo, en caso del albiceleste. Al contrario, todos los mensajes hacia el exterior eran de apoyo perpetuo. Y éstos han dado sus frutos ahora, especialmente ante Barcelona y Bayern Múnich, cuando bien Cristiano Ronaldo o bien Gareth Bale faltaban en el equipo. Ellos se echaron el equipo a la espalda, con la suficiente confianza de que podrían soportar el peso. Como así fue. Y si bien la mayor parte del mérito es de los propios jugadores, no conviene olvidar a quien gestiona sus apariciones: Carlo Ancelotti.

Quedan en el tintero otros casos de menor calado, pero igualmente efectivos para con el Real Madrid. Como los de Karim Benzema -pitado durante la primera fase del curso en el propio Bernabéu-, como la alternancia en los laterales con Dani Carvajal y Álvaro Arbeloa, como la recuperación de Pepe y Sergio Ramos, como el tiento con Gareth Bale, como la insistencia con Asier Illarramendi pese al fiasco de Dortmund, e incluso, como la alternancia en la portería merengue, una bomba de relojería que sigue sin explotar todavía. Todo, o prácticamente todo, lo que concierne a la gestión de los recursos blancos le ha salido bien al técnico de Reggiolo.

Sin levantar la voz y sin que nadie pidiera estatuas para él, Ancelotti ha sacado lo mejor de todos y cada uno de sus jugadores. Esos mismos que a finales de abril siguen vivos en su carrera hacia el deseado trébol. O se han aglutinado muchas coincidencias para bien del técnico merengue y del cuadro madridista, o es que el entrenador lo ha hecho realmente bien esta temporada. Apostaremos por lo segundo. Apostaremos por la mano izquierda y no por tanto puño de hierro. Por la pluma del pacificador, y no la espada.



Relacionados