thumbnail Hola,

Clave en el exitoso ciclo de Pep Guardiola y cada vez menos influyente en el actual Barcelona, el lateral brasileño debe saber marcharse con la frente lo más en alto posible

SEGUNDO EXTRANJERO CON MÁS PARTIDOS
EL LATERAL PERFECTO

En Catalunya ganó 2 Copa del Rey, 4 Supercopa de España, 4 Ligas, 2 Champions League, 2 Supercopa de Europa y 2 Mundial de Clubes. El mejor lateral de la historia reciente. Pero dejó de ser. Se convirtió hace días en el segundo extranjero con más partidos en el Barça (293, uno más que Cocu), sólo por detrás de Messi. Montoya, con poco, ya está siendo más.  
Muchas gracias y buena suerte, Dani Alves. Excelentes servicios ha prestado en el Camp Nou el lateral derecho brasileño, clave en el exitoso ciclo de Pep Guardiola y cada vez menos influyente en el actual Barcelona, club donde ha finalizado un ciclo repleto de títulos y actuaciones brillantes. Todo lo contrario a lo que su actualidad marca. 

A Alves le han cambiado el documento o él ha dejado de ser Alves. Ha de saber decir 'basta' el experimentado futbolista sudamericano. Una decisión que puede tomar por cuenta propia o ayudado por la directiva catalana. Pero su estadía en el club azulgrana no debería extenderse cuando acabe la pobre temporada que ha tenido. 

"El Barça no está acabado. No quiero pensar qué puede pasar si el Barcelona acaba un año en blanco. Si no ganamos nosotros somos los primeros en estar molestos. Es normal que nos exijan, pero hay mucha cosa mala que viene de fuera", decía el nacido en Juazeiro hace poco más de un mes. El equipo de Martino va camino de irse en blanco, Supercopa ante el Atlético aparte.

Repasando sus estadísticas en el curso, la crítica sobre el bueno de Dani es poca. El brasileño ha jugado 38 partidos, ha marcado cuatro goles (Levante, Sevilla y Manchester City -2-) y sólo ha firmado tres asistencias (Osasuna, Betis y Atlético de Madrid -Supercopa-), aspecto del juego por el que se ha caracterizado históricamente.

Dejando de lado los números, su aporte en el juego es cada vez más intrascendente. Y si trasciende es por lo nefasto: errático en la marca y robot en ataque: se ha convertido en una máquina de tirar centros a nadie.  

Alves, que arribó a la Ciudad Condal para la temporada 2008-9, acaba contrato en junio de 2015. Piques con la grada al margen, su rendimiento en el último tiempo no merece semejante regalo. Debe irse ya, con la frente lo más en alto posible y que en el Barça quede la imagen de lo que Alves supo ser. Muchas gracias y buena suerte.

Sigue a Nicolás De Marco en 

Artículos relacionados