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El portero suplente tendrá que demostrar que su permanencia en el equipo está relacionada con su calidad y no en sí con amistad con el delantero argentino

Para nadie es secreto que José Manuel Pinto es el mejor amigo de Leo Messi en el vestuario y no es raro verlos saliendo juntos del túnel rumbo a la cancha antes de un entrenamiento, mientras hablan e incluso a veces han dejado ver algún abrazo. Mucho se ha especulado que las renovaciones del portero gaditano tienen que ver con la amistad de éste con el argentino, más que por la necesidad de contar con él. Pero la historia es muy diferente.

Pinto es hoy mismo más importante de lo que se cree. Con el título de Liga cerca, vivos en la Champions League y con la final de Copa del Rey asegurada, se necesita la mejor versión del portero andaluz para continuar en la lucha de los objetivos. El reto de Pinto es grande, porque disputa pocos partidos en el año futbolístico y siempre debe estar en forma para afrontar cualquier emergencia, situación que exige mucho a cualquier portero del mundo, pero además de todo esto, a Pinto se le debe renovar su contrato, que finaliza este 30 de junio, porque será el encargado de ayudar a ter Stegen en su adaptación.

Victor Valdés tiene decidido irse del Barcelona a pesar de su lesión y del tiempo de baja que le toca, por lo que Pinto se convierte en una pieza clave para Martino y para el Club azulgrana. El nuevo portero alemán, Marc-André ter Stegen deberá de adaptarse a su nuevo equipo rápidamente porque el Barça no se permite iniciar cualquier torneo de la próxima temporada de mala manera, no si se busca ganar algún título, por lo que la adaptación de la nueva joya será decisiva. Pero por otro lado, Oier Olazábal ya pide también su turno para convertirse en segundo portero, puesto que ahora pertenece a Pinto. Aquí es donde el gaditano se vuelve tan importante, tendrá que introducir a ter-Stegen y tendrá que abrirle paso a Oier.

El pasado miércoles se vivió una noche de angustia cuando Valdés abandonó el terreno de juego en camilla y con lágrimas en los ojos, el canterano sabía que lo que le sucedía era grave y que abandonaba al equipo en el momento más importante de la temporada. Con ventaja en el marcador, Pinto entró a sustituirle ante el nerviosismo de la afición azulgrana, porque aunque Pinto no ha decepcionado en sus años como culé, siempre genera cierta incertidumbre por el hecho de ser suplente. El gaditano tuvo dos paradas magistrales durante el encuentro y el Camp Nou coreó su nombre, le aplaudió y sobre todo, le apoyó.

Los culés atraviesan por un momento crucial, este sábado se verán con el Espanyol en Cornellà y el encuentro no parece ser nada fácil, ya que los últimos enfrentamientos con los del mexicano Javier Aguirre han resultado ser rocosos y ásperos, aunque el resultado ha dado ventaja a los azulgranas. Con un Sergio García a tope, la defensa del 'Tata' Martino tendrá que mostrar su mejor versión, pero también Pinto deberá ser muy acertado para demostrar que tiene con qué defender el arco azulgrana y con qué renovar por el Club por un año más.


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