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Ante el Real Madrid, el técnico podría optar con un 4-4-2 como en las grandes citas de la temporada o mantener el 4-3-3

El Real Madrid – Barcelona se acerca y parece ser que ambos entrenadores tienen ya casi listos sus onces. Todos sabemos ya el once que Carlo Ancelotti planteará, con la única posibilidad de dar entrada a Isco por Di María, algo poco probable.

Sin embargo, la pizarra de Gerardo Martino plantea varios interrogantes, en cuanto a nombres pero sobretodo en cuanto al esquema a presentar en un partido vital para las aspiraciones del Barcelona en su pugna por la Liga BBVA.

4-3-3: El sistema clásico



Posiblemente sea el sistema más mecanizado en el ADN azulgrana, con movimientos de memoria y un equilibrio liderado por Sergio Busquets en el eje de la medular. Xavi Hernández y Andrés Iniesta pondrían la magia para satisfacer a los hombres de arriba. En este esquema, los sacrificados serían Cesc Fàbregas y Pedro o Alexis Sánchez, ya que parece que Martino apuesta fuerte por la dupla ofensiva formada por Neymar y Lionel Messi. Sin duda el esquema favorece al juego azulgrana, si bien el equipo puede llegar a romperse ante las rápidas transiciones del Real Madrid. Por otro lado, se gana en el aspecto ofensivo abriendo bandas, pero se pierde control en la medular, batalla clave para ganar en el Santiago Bernabéu.

4-4-2: Los pequeños al poder



No se trata realmente de un 4-4-2 real, ya que en este caso Andrés Iniesta jugaría de extremo pegado a la izquierda. A pesar de ello, el manchego caería constantemente a la zona de construcción, dejando libertad absoluta a los hombres de arriba y vaciando a Jordi Alba el carril zurdo frente a Carvajal.

Hasta el momento, ha sido el sistema escogido por Martino en las grandes citas de la temporada y es probable que acabe decantándose otra vez por esta apuesta. De ser así, el Barcelona tendría prácticamente el dominio del centro del campo con Xavi, Iniesta, Busquets, Cesc e incluso Messi en algunas fases del partido. Sin embargo, la apuesta es un arma de doble filo, ya que, aunque Iniesta tiene calidad de sobras, se renuncia en parte a una banda, ya que el Real Madrid jugará con laterales largos y Alba no puede suicidarse en la izquierda.

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