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Toquero The Boss: Los lunes al Sol

Toquero The Boss: Los lunes al Sol

Getty Images

Nuestro peculiar analista se queja hoy de los horarios de la Liga BBVA. ¡No te lo pierdas!

Empezaré el artículo de hoy diciendo que los señores que deciden los horarios de la Liga BBVA son más mala gente que un concejal de urbanismo de Marbella. Estas últimas temporadas estamos siendo testimonios de cómo cada vez los partidos se ponen en horarios más raros. Y este año le está tocando pagar el pato a mi Athletic. De 28 jornadas que llevamos, tengo la sensación que el Athletic ha jugado 35 en lunes. De hecho, si lo pensamos detenidamente no es coincidencia que los colores corporativos de Cuatro sean el rojo y el blanco. Este año han dado más partidos del Athletic que episodios de Castle, es ridículo.

Y es que los horarios de cada jornada son más dispersos que la atención de Sergio Ramos en un clase de física cuántica. Partido el viernes, sábado y domingo, con Champions y Europa League incordiando por ahí muchas semanas. Partidos de las 12 de la mañana a las 10 de la noche. Al final, como es normal, el espectador está más desubicado que un ucraniano en Crimea. ¿Es tan difícil tener unos horarios más ordenados y apetecibles para el espectador? Entradas a precio de petróleo para un partido un lunes a las 10… ¿pero quién irá al campo? Horarios como este son solo buenos para los Borbones, que trabajan tirando a poco y la pasta no es su mayor preocupación (excepto Urdangarín, que lo han pillado como a Pepe pisando a Messi).

Pero encima de estos horarios de mierda (disculpad que sea soez), tenemos que aguantar argumentos del calibre “Los partidos se ponen a estas horas para que los vean en China”. Tócate los huevos y baila. Señores de la LFP, tengan claro esto: a los chinos les gusta el ping-pong, el bádminton y organizar Juegos Olímpicos a pesar de petarse los derechos humanos. Créanme, 1.000 millones de chinos no verán un Getafe – Valladolid o un Athletic – Granada. Como mucho falsificarán camisetas y las venderán con faltas ortográficas, pero ahí termina el interés de los chinos por el fútbol. Así que al próximo que use ese argumento le deseo que Roberto Carlos le pegue un balonazo en la oreja.

Vista la coherencia (nula, por si no ha quedado claro) que demuestran las altas esferas del fútbol español, tengo pocas esperanzas de que la situación cambie a corto plazo. Es más, no me extrañaría ver en breves partidos de madrugada para alentar a los jóvenes a no hacer botellón e ir a espectáculos deportivos; o partidos de Liga los miércoles a las 2 del mediodía para que se puedan ver en Alfa Centauro, que es de sobras conocido como un mercado potencial para expandir la popularidad del fútbol español… a cuatro años luz, pero potencial al fin y al cabo.

En fin amigos y amigas, una semana más he compartido mis inquietudes futbolísticas con todos vosotros. Solo me queda animaros a disfrutar de la típica sobredosis informativa antes de los Madrid – Barça, un suplicio para todos aquellos que no somos ni de uno ni de otro (como Teruel, también existimos). ¡Feliz semana and be happy!

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