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Las últimas actuaciones del delantero francés han sido brillantes y el club blanco no se verá obligado a desembolsar una gran cantidad en un fichaje... siempre y cuando renueve

REPORTAJE ESPECIAL
Por Chris Myson y Alberto Piñero

Es increíble cómo una diferencia de solo unos meses puede cambiar por completo la dirección de una carrera. Con 6 goles en los últimos 6 partidos y 11 desde que comenzara el año 2014, Karim Benzema vive su momento más dulce en el Real Madrid.

El pasado 26 de octubre parecía que los días del francés en el Santiago Bernabéu estaban contados. Fuera del once en el Clásico ante el Barcelona, tan solo había marcado un gol en los diez partidos anteriores hasta la fecha.

Abucheado constantemente por la parroquia blanca, el punto álgido de sus críticas se dio en un partido de Champions League ante la Juventus, cuando fue sustituido después de errar una ocasión clarísima ante Gianluigi Buffon.

Por entonces, Benzema había trasladado a la selección nacional gala su mala racha y no se libró del ridículo. Increíblemente, estuvo 17 partidos consecutivos sin marcar con la camiseta de Francia.

Pero desde que rompió esa dinámica, también está de vuelta en el ámbito internacional. Ha marcado 4 goles en los últimos 5 partidos con el combinado dirigido por Didier Deschamps y fue una figura clave para que 'Les Bleus' superaran a Ucrania en la repesca de clasificación para el Mundial 2014.

El propio Benzema admitió entonces su mal estado de forma en el Real Madrid y en la selección francesa: "Ha sido la etapa más difícil de mi carrera. Ha sido muy duro para mí, pero nunca he dejado de creer en mí mismo".

Desde su llegada a Chamartín en verano de 2009 y en un traspaso valorado en 40 millones de euros, la trayectoria del delantero de 26 años ha experimentado altibajos constantemente. Es ahora cuando el Real Madrid ya está convencido de que Benzema es su '9'.

Para la mayoría de futbolistas, un jugador que ha disputado más de 200 partidos como profesional y ha marcado más de 100 goles, se habría convertido en una referencia. Pero no es el caso de Benzema en estas cuatro temporadas y media que lleva como jugador blanco.

Ha generado elogios y críticas tanto de aficionados como de entrenadores, pero Karim ha encontrado en Carlo Ancelotti y, por extensión, en Zinedine Zidane, dos buenos cómplices.

Incluso cuando más feroces eran las críticas y abucheos hacia su jugador al comienzo de la temporada, el ex-entrenador del PSG dio la cara para defenderle y se negó a defenestrarle para dar lugar a Álvaro Morata.

Esa fe ha sido recompensada con el retorno a lo grande de Benzema, que es un hombre nuevo en este 2014. El francés ha hecho goles importantes en partidos cruciales: dos contra el Villarreal, uno contra el Atlético de Madrid y otros dos ante el Schalke 04 en la Champions League.

Además, también estrenó el marcador en los partidos ante Celta de Vigo, Osasuna y Espanyol, convirtiéndose en una pieza clave de este Madrid que ya ocupa el liderato en la Liga BBVA, está en la final de la Copa del Rey y con los dos pies en los cuartos de final de la Champions.

Ancelotti dijo de él en la previa del partido ante el Levante de este domingo que "está cómodo con nuestro estilo de juego". Añadió además que "está concentrado en su trabajo y eso está dando sus frutos".

Por primera vez, el buen hacer de Benzema le hace ganarse los elogios de afición, entrenador y directiva, grupos que alguna vez se le han echado encima a lo largo de estos cuatro últimos años.

Por su forma de ser, Benzema tiene más difícil que el resto ganarse el apoyo de la afición: sus movimientos sobre el terreno de juego y su introvertida personalidad le hacen parecer menos apasionado que el resto de sus compañeros. No es un goleador puro, al contrario de todos los que históricamente han ocupado esa posición en el Real Madrid.

Todos esos factores le convierten en un fácil objetivo, comparado con otras estrellas consolidadas como Sergio Ramos o Cristiano Ronaldo. Incluso que los jóvenes Jesé o Morata. En cualquier bajón que pueda acusar, Benzema es el que genera menos paciencia en torno a su figura.

No obstante, su actual momento de forma le ha llevado a ganarse el reconocimiento generalizado. Aunque ya ha brillado en el Madrid anteriormente: marcó 32 goles en la temporada 2011-2012 en todas las competiciones, pero aquel año estuvo a la sombra de un increíble Ronaldo que marcó 60 en todo el curso y de José Mourinho, que terminó con el trienio de reinado del Barcelona.

Gonzalo Higuaín siempre fue un rival para Benzema en sus primeros cuatro años en la Casa Blanca. Con solo un delantero centro en el equipo, el argentino siempre estaba al acecho. Así, se hacía raro que jugara 90 minutos y cualquier mala actuación le penalizaba en favor de su compañero.

Este verano, el Real Madrid vendió a Higuaín, desilusionado en la capital española, al Nápoles. Entonces se le abrió una puerta a Benzema cuando el propio club se negó a fichar otro delantero para hacerle la competencia y tiró la casa por la ventana gastando 100 millones de euros en Gareth Bale. Quizá esa confianza que ha ganado tenga algo que ver.

El club está convencido por sus recientes actuaciones de que su titularidad está consolidada más allá de esta temporada. El apoyo de Ancelotti es crucial, tanto como la complicidad que Benzema ha logrado tanto con Bale como con Ronaldo, las grandes estrellas del equipo.

El crecimiento de Benzema llega en un momento ideal dada su situación contractual. El próximo verano de 2015 terminará el primer contrato de 6 años que firmó con el Madrid a su llegada y el club ya negocia una renovación que quiere cerrar antes de que llegue el Mundial.

Si el delantero termina firmando, el Madrid no tiene intención de fichar una gran estrella para esa posición en verano. Aunque nunca puedes saberlo con Florentino Pérez... Pero es cierto que Benzema se ha hecho con el puesot de delantero centro. Cada gol que marca, refuerza esa teoría.

A pesar de la gran admiración que el club español mantiene por Luis Suárez y por Sergio Agüero, ninguno de los dos tiene pinta de acabar vistiendo de blanco siempre que Benzema siga jugando tan bien.

Radamel Falcao ha sido otro de los nombres que han rondado la agenda del Real Madrid en los últimos años, pero ahora mismo Karim es el jugador que ocupa la alineación de Ancelotti.

Además, y dada la experiencia con Benzema e Higuaín, el Madrid es consciente de los problemas que puede generar el hecho de tener dos delanteros de clase mundial.

Este verano, las prioridades del nueve veces campeón de Europa son otras: un portero en caso de que Iker Casillas o Diego López acaben saliendo, dos laterales y un potencial recambio para Ángel Di María. En ningún caso el delantero sería prioritario. Benzema lo tiene en su mano: renovar y seguir marcando para contribuir a los títulos del Real Madrid.

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